Los Mochis, Sinaloa.- Alrededor de treinta operarios de un comercio chino situado en una plaza del sector Grijalva se presentaron en el establecimiento para manifestar su preocupación y obtener respuestas sobre la clausura que mantiene el negocio inactivo luego de que la Fiscalía General de la República ejecutara un operativo el pasado miércoles.
Desde que se realizó la intervención, los empleados dejaron de asistir a sus labores. Conforme comunicaron los administradores de la tienda, deberían aguardar orientaciones mientras se resuelva la condición del comercio.
La inquietud primordial de los trabajadores radica en la falta de certeza respecto a su permanencia laboral. Aunque hasta ahora les han confirmado que conservan sus prestaciones sociales, desconocen el plazo durante el cual seguirá clausurado el establecimiento.
“En este momento lo único que pedimos es apoyo para lograr que abran la tienda, porque estamos desempleados. Llevamos tres o cuatro días sin trabajo y necesitamos laborar para mantener a nuestras familias”
El operativo se ejecutó durante la madrugada del miércoles en el local ubicado en bulevar Rosales con calle Genaro Estrada. Dado que ocurrió fuera del horario de atención, los trabajadores se enteraron posteriormente cuando sus superiores les indicaron que no se presentaran hasta recibir nuevas instrucciones.
“Los jefes nos avisaron que no fuéramos, que esperáramos para ver si se abría, pero hasta ahora seguimos a la espera”
Tanto los empleados como los responsables del negocio permanecen aguardando comunicación oficial. Hasta el presente, no han recibido información sobre qué sucederá con el comercio ni la fecha probable de reapertura.
Una de las inquietudes adicionales se relaciona con los ingresos económicos. Los trabajadores reciben su remuneración semanalmente cada domingo, por lo que temen por la continuidad de sus percepciones mientras dure el cierre.
“Aunque nos garantizan el sueldo, el empleo y las prestaciones, lo que realmente necesitamos es trabajar, porque no sabemos si será solo esta semana o si continuará la próxima”
Conforme indicaron los operarios, el establecimiento dispone de aproximadamente treinta a treinta y dos empleados repartidos en diversas funciones como atención al cliente, almacenaje y otras actividades.
Los trabajadores asistieron para visibilizar su situación y exigir garantías de que sus condiciones laborales no se verán comprometidas y que podrán reincorporarse una vez que se autorice la apertura.
“Queremos que nos aseguren que mientras esto dure no seremos perjudicados, que se abrirá la tienda y que habrá empleo para todos nosotros”
La demanda central de los empleados es obtener información transparente y seguridad laboral mientras las autoridades y dueños del negocio definen el futuro del comercio.






