Sinaloa.- El despliegue masivo de más de 15 mil elementos provenientes de la Sedena, Marina y Guardia Nacional en territorio sinaloense visibiliza tanto la amplitud de la estrategia de seguridad en implementación como las deficiencias estructurales que padecen las corporaciones de orden público a nivel local, de acuerdo con lo expresado por Miguel Enrique Calderón Quevedo, miembro del Consejo Estatal de Seguridad Pública.
Calderón Quevedo enfatizó que el despliegue de instituciones castrenses debe interpretarse como un mecanismo extraordinario y transitorio, no como una solución de largo plazo. Consideró fundamental que el verdadero objetivo sea potenciar a las autoridades estatales y municipales para que asuman plenamente sus responsabilidades de seguridad.
“Nosotros queremos que no sea permanente. A lo que aspiramos es tener instituciones locales fuertes; no las tenemos al día de hoy, así es que de la noche a la mañana, si se van, van a quedar desprotegidos”
La brecha de personal en la policía estatal
De acuerdo con el consejero, Sinaloa cuenta actualmente con aproximadamente mil 200 elementos de policía estatal, cifra muy por debajo de los 3 mil que serían necesarios para atender adecuadamente los requerimientos de seguridad en toda la entidad.
La situación se agrava considerando que estos agentes deben distribuirse en tres turnos operacionales para cubrir diferentes zonas de la geografía sinaloense, lo que reduce significativamente la capacidad de respuesta disponible en cada jornada de trabajo.
“Solamente saquen la cuenta: tres turnos, ¿cuántos hay en cada turno para todo Sinaloa? Estamos hablando de una policía debilitada”
Para Calderón Quevedo, este déficit de personal obstaculiza las tareas de prevención delictiva y deja a las corporaciones locales con una capacidad limitada para enfrentar los desafíos de seguridad que enfrenta el estado.
Culiacán enfrenta un desafío mayor
En lo que respecta a la capital estatal, el consejero indicó que Culiacán cuenta con aproximadamente 3 mil 800 elementos policiales, cuando la realidad es que requeriría prácticamente el doble para cubrir sus necesidades. Enfatizó que la función policial debe priorizar la prevención de delitos en lugar de actuar únicamente de forma reactiva después de que ocurren los ilícitos.
Complementando este análisis, Calderón Quevedo señaló que la Fiscalía General del Estado también enfrenta insuficiencia de personal en relación con la magnitud de la problemática de seguridad que atraviesa Sinaloa.
Fortalecer lo local es la prioridad
La reflexión del consejero surge en un momento en que Sinaloa mantiene un extenso despliegue de fuerzas federales para abordar la crisis de seguridad que vive. Aunque este apoyo ayuda a contener la situación actual, no reemplaza la imperiosa necesidad de contar con corporaciones estatales y municipales debidamente estructuradas y equipadas.
Para el miembro del CESP, el fortalecimiento de las instituciones de orden público a nivel local es indispensable para que Sinaloa pueda desarrollar capacidades autónomas de prevención y respuesta ante los delitos, evitando así que la reducción o retiro del apoyo federal deje desprotegidas a las comunidades.






