Culiacán, Sinaloa a 20 de mayo de 2026.- El sector empresarial sinaloense enfrenta una situación crítica que ha generado alarma entre productores, comerciantes y trabajadores de la región. Martha Reyes Zazueta, directiva de Coparmex Sinaloa, describió el panorama actual como una verdadera “agonía” para las familias sinaloenses, proyectando escenarios aún más complicados en los próximos meses con nuevos despidos y liquidaciones de negocios.
Según datos proporcionados por la organización empresarial, la entidad ha registrado la desaparición de aproximadamente 27 mil puestos de trabajo formal, mientras que alrededor de 5 mil establecimientos han tenido que cerrar sus operaciones. En la mayoría de los casos, estas empresas se vieron forzadas a cancelar sus registros patronales al enfrentar gastos operacionales que se tornaron insostenibles.
Los empresarios denuncian que atraviesan diariamente complicaciones en sus flujos de efectivo, contracción en sus ingresos por ventas y una caída dramática en el poder adquisitivo de los consumidores. Esta realidad ha obligado a muchos propietarios a tomar decisiones problemáticas para mantener sus negocios abiertos.
Empresarios atrapados en una batalla por la supervivencia
La bonanza económica que caracterizaba al estado hace algunos años ha desaparecido, dejando a comerciantes y empresarios en una constante lucha por permanecer activos.
“Muchos empresarios hoy tienen que decidir entre aumentar salarios o mantener la plantilla completa para no dejar a familias sin sustento”
, expresó Reyes Zazueta.
La incertidumbre financiera también ha modificado el comportamiento del consumidor sinaloense. Ante el temor de quedar sin empleo, numerosas familias han preferido ahorrar recursos para los gastos escolares de agosto, suspendiendo actividades recreativas y compras discrecionales durante el verano.
Este comportamiento impacta directamente a establecimientos comerciales, negocios de alimentos, microempresas y profesionales independientes en ciudades como Culiacán, Mazatlán y Los Mochis, donde la demanda interna representa un pilar fundamental de sus economías locales.
Coparmex Sinaloa advierte que los números de liquidaciones podrían aumentar notoriamente entre finales de mayo e inicios de junio, profundizando aún más la crisis regional.
Inseguridad y ausencia de políticas públicas agravan la situación
A los problemas económicos se suma el deterioro en los índices de seguridad, especialmente el aumento en robo de vehículos. Muchas víctimas optan por asumir la pérdida de sus automóviles porque los costos para recuperarlos y los trámites administrativos se han vuelto prohibitivos.
La dirigente empresarial ha cuestionado la falta de iniciativas de recuperación económica del gobierno estatal y federal, considerando que existe un distanciamiento entre quienes toman decisiones políticas y la realidad cotidiana de las empresas.
“Pedimos que bajen la soberbia y trabajen en equipo con quienes generan los impuestos que pagan sus salarios”
, señaló.
Asimismo, criticó el desempeño legislativo del Congreso sinaloense, donde múltiples iniciativas ciudadanas relacionadas con seguridad y economía no avanzan.
Acusaciones contra legisladores y denuncias de presunta corrupción presupuestaria
Las críticas más fuertes de Coparmex Sinaloa han apuntado hacia María Teresa Guerra Ochoa, presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso estatal. Reyes Zazueta acusó a los legisladores de dedicarse a actividades políticas y electorales mientras Sinaloa sufre una crisis económica profunda.
La organización ha denunciado la existencia de una presunta
“ley tapadera” y manejo irregular de “cajas chicas” en presupuestos públicos”
, situación que será documentada y presentada en futuras ruedas de prensa como denuncia formal.
Desde la perspectiva de Coparmex, el gobierno está
“matando a la vaca que da la leche”
al someterfinancieros a quienes generan empleos y contribuyen con impuestos que sostienen servicios sociales.
También lamentó que durante sesiones legislativas sobre economía, algunos diputados permanezcan desatentos o desinteresados en debates de importancia como la Ley de Obras Públicas.
Un estado en desaceleración económica
En los últimos meses, múltiples organizaciones empresariales y cámaras de comercio han alertado sobre la desaceleración de la actividad económica estatal, provocada por inseguridad, contracción del consumo local, encarecimiento de bienes y servicios, y cierre masivo de negocios.
Ciudades como Culiacán, Mazatlán y Los Mochis han experimentado disminuciones significativas en volúmenes de venta y dinamismo comercial, particularmente en restaurantes, servicios, construcción y comercio minorista.
Coparmex Sinaloa ha enfatizado la urgencia de implementar programas de rescate económico, incentivos tributarios y asistencia para pequeñas y medianas empresas, con el objetivo de evitar mayor deterioro en los niveles de empleo formal.






