Con una narrativa directa y visceral, “Los senderos ocultos de un vagabundo” que expone al ser humano frente a una realidad violenta y marginada, carcomida por el dolor propio, fue presentada este jueves en la Biblioteca Morelos por su autor, José Trinidad Lizárraga Ochoa, quien agregó que esta novela invita a reflexionar sobre la autodestrucción, el abandono y la desdibujada diferencia entre lo humano y lo salvaje.
El autor estuvo acompañado por Claudia Bañuelos Wong y Patricia Guerra quienes dieron sus impresiones al leer esta obra que tiene como personaje a Chivo, un joven que, luego de romper con su entorno familiar, elige abandonar su hogar para adentrarse en los recovecos más oscuros de la sociedad.
En este libro veo un deseo, una curiosidad, una interrogación y ansiedad, por desentrañar ciertas actitudes de los seres humanos, la conclusión que se puede apreciar en este libro a través de la vida de Chivo, una persona que decide ser una persona de la calle, algo que se considera en contra del sentido común, en contra de lo que hemos creado nosotros como la civilización del ser humano y la formación de comunidades o lo que nos dijeron en nuestras clases de psicología que los seres humanos, somos seres sociales, es un viaje que hace el autor adentrándose al alma y conciencia del ser humano.
Este libro mostrará n su búsqueda por la libertad, se sumergirá en una vida de calle marcada por la violencia, las adicciones y la soledad. En su viaje, deberá confrontar sus propias sombras y conflictos internos para no perder su identidad.
Cargada de imágenes poderosas y de una tensión constante, la historia desafía los juicios morales y obliga al lector a cuestionarse la crudeza con la que el ser humano se desvincula de su humanidad. En esencia, es un viaje hacia las profundidades del alma y la conciencia, un libro que remueve, que ilumina y que deja huella.






