Ahome, Sinaloa.- Mientras la mancha urbana continúa expandiéndose en los alrededores del fraccionamiento Virreyes con la llegada de nuevos desarrollos residenciales, los pobladores que ya habitan esta zona enfrentan problemas de infraestructura que permanecen sin resolverse desde hace años.
El principal conflicto se sitúa bajo tierra: la red de drenaje sanitario presenta un colapso estructural que, desde hace más de una década, provoca desbordamientos frecuentes de aguas residuales sobre la avenida Virrey Fernando de Alencastre. Las consecuencias son visibles a diario en la calle, donde los escurrimientos de aguas negras irrumpen frente a las residencias, generando un ambiente insalubre para quienes circulan por esa vialidad.
Olivia Chávez, residente del sector, describió cómo su familia ha aprendido a convivir con esta realidad incómoda. A pesar de reportes constantes presentados ante la Junta de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Ahome (Japama), el problema persiste sin mostrar signos de solución definitiva.
“Tenemos como 10 años, más de 10 años que vivimos aquí. Diez años que el drenaje está colapsado”
Cuando las aguas residuales emergen a la superficie, transforman la vialidad en una zona de difícil tránsito donde peatones y conductores deben sortear obstáculos. Los vecinos padecen emanaciones fétidas constantes y procuran evitar cualquier contacto con el agua contaminada.
El impacto trasciende lo meramente vial. Dentro de los hogares, las familias modifican sus rutinas diarias cuando el desbordamiento ocurre frente a sus propiedades. Chávez relató que durante estos episodios, su familia prefiere permanecer en el interior de la casa por temor a los efectos del agua contaminada en la salud.
“Comemos adentro para que no nos enferme el estómago”
La preocupación de los adultos se centra particularmente en los menores de edad. Los niños que viven en la zona corren riesgos cuando juegan en los patios, salen de sus casas o simplemente tienen que cruzar la calle contaminada hacia la escuela o espacios públicos.
El crecimiento no corresponde con la inversión en servicios
La situación adquiere mayor relevancia en un contexto de expansión urbana acelerada. Los sectores cercanos a Virreyes presentan diversos proyectos de construcción residencial que, una vez poblados, demandarán más agua potable, capacidad de drenaje, alumbrado, recolección de residuos y mejora de vialidades.
Para los habitantes de la zona, el incremento de viviendas debe sincronizarse con la ampliación y modernización de la infraestructura existente. Su mayor inquietud radica en que una red que hoy está saturada continúe recibiendo carga adicional sin que previamente se resuelvan sus deficiencias actuales.
“Que agilicen y que nos apoyen. A pesar de que ya está colapsado el drenaje, aquí siguen construyendo casas”
Los vecinos argumentan que el desarrollo de nuevos fraccionamientos no debería relegar a segundo plano las carencias de quienes ya habitan la región. Demandan que las autoridades evalúen la capacidad real de los servicios municipales y que las inversiones en infraestructura avanzen al ritmo de la expansión poblacional.
Amenaza de deterioro progresivo
Los desbordamientos actuales representan, para la comunidad, un síntoma claro de que se requiere una intervención estructural profunda. Los vecinos consideran que los trabajos puntuales, que únicamente atienden los sitios donde brota el agua negra, resultan insuficientes y temporales.
La ocupación progresiva de los nuevos desarrollos inmobiliarios genera un sentimiento de incertidumbre entre quienes ya padecen el colapso del drenaje. Proyectan que un aumento en el volumen de descargas intensificará la presión sobre un sistema ya al borde del colapso, originando afectaciones más graves y frecuentes.
“Que cambien ahora que meten a esas casas, que van a meter familia, que los apoyen. Por el contrario, va a ir peor”
Mientras la construcción de nuevas residencias continúa en los alrededores, los pobladores insisten en que la prioridad debe ser garantizar que la infraestructura existente posea la capacidad necesaria para satisfacer las exigencias actuales y futuras de la comunidad.
Los moradores de la avenida Virrey Fernando de Alencastre esperan que finalmente se ejecute una obra de envergadura que erradique los desbordamientos que han marcado su vida durante más de diez años. Para ellos, el crecimiento habitacional de Ahome debe traducirse tanto en expansión territorial como en la resolución definitiva de los problemas que históricamente han afectado a estos sectores de la ciudad.






