Sinaloa.- Las operaciones de cosecha de maíz en la región norte de la entidad han alcanzado prácticamente su conclusión, pero los resultados obtenidos han generado preocupación entre los agricultores al quedar considerablemente por debajo de sus proyecciones iniciales. La temporada estuvo marcada por inestabilidad climática, daños en los sembradíos y dificultades de carácter económico que limitaron el potencial productivo.
Zeferino González, dirigente del Comité Campesino número 5, hizo un diagnóstico del desempeño agrícola señalando que aunque ciertos productores lograron obtener hasta 10 toneladas por hectárea, el rendimiento promedio en la zona se ubicó entre 7, 8 y 9 toneladas, cifra que consideró problemática para la viabilidad del sector.
Factores climáticos determinantes
De acuerdo con el dirigente campesino, la inestabilidad meteorológica constituyó el principal factor adverso durante el ciclo agrícola. Los cambios en los patrones climáticos desajustaron los tiempos de desarrollo de los cultivos, generando afectaciones generalizadas en la producción.
"Se fueron a rendimientos que eran del temporal, como de primera vez. Ya se bajó. La verdad en promedio general pues mal, se juntó todo prácticamente: el clima, los precios y el problema de los apoyos"
González precisó que la temporada experimentó un adelanto significativo en sus etapas fenológicas, con condiciones térmicas superiores a las históricamente registradas. Esto provocó que el invierno fuera prácticamente inexistente, adoptando características más propias de la primavera.
"Realmente no tuvimos un invierno invierno, se puede llamar un invierno primaveral. Cambiaron, variaron las cosas, se juntó todo prácticamente, el clima, el problema de los precios y el problema de los apoyos"
Las alteraciones climatológicas afectaron no solo al maíz sino a múltiples especies cultivadas en la región. Papa, frijol, garbanzo y mango también sufrieron daños derivados de las variaciones en los patrones atmosféricos y del acelerado ciclo vegetativo de los cultivos.
"Todo cambió prácticamente, hasta los mangos. El tema del clima fue crucial, se adelantó todo, la floración rápida y de ahí se vino lo otro. No tuvimos las condiciones normales como antes"
A pesar del panorama complicado enfrentado por los productores durante este ciclo agrícola, González expresó cierto optimismo respecto al futuro próximo, considerando que la situación podría mejorar gradualmente conforme se concreten los desembolsos pendientes y se materialicen los apoyos comprometidos por las autoridades.






