Los Mochis, Sinaloa a 02 de Junio de 2026.- El municipio de Ahome experimenta una transformación territorial significativa. Lo que hace décadas era claramente diferenciado entre territorio rural y urbano, hoy presenta límites difusos donde las antiguas comunidades agrícolas se han integrado gradualmente a la ciudad. Este fenómeno responde principalmente al incremento poblacional y la necesidad creciente de vivienda que ha impulsado la construcción de nuevos fraccionamientos y vialidades.
Diversas comunidades de origen ejidal se encuentran ahora prácticamente fusionadas con el casco urbano. Entre ellas destacan Morelos, Benito Juárez, Ricardo Flores Magón, Jiquilpan, Francisco Villa (Campo 1), México y 9 de Diciembre. La proliferación de nuevas colonias y desarrollos inmobiliarios ha cerrado los espacios que antes separaban a estas poblaciones de la ciudad, generando una continuidad física que cada vez hace más complejo identificar dónde termina lo urbano y dónde comienzan estas comunidades tradicionales.
La reconfiguración del territorio municipal ha resultado en que muchos asentamientos que conservan su estructura social e histórica ahora comparten servicios, movilidad y dinámicas comerciales con el resto de Los Mochis. Aunque mantienen su identidad como ejidos, su cercanía física con la ciudad ha promovido una integración progresiva en múltiples aspectos del desarrollo urbano.
De acuerdo con Luis Carlos Lara Damken, director del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) de Ahome, es importante distinguir el tipo de asentamientos que conforman esta nueva realidad urbana.
“Si partimos del crecimiento desde 1990, los asentamientos que hoy están ya pegados a la ciudad no corresponden a colonias como tal, sino a ejidos, el Ejido Benito Juárez, el Ejido 9 de Diciembre y el Ejido Ricardo Flores Magón específicamente”
explicó el funcionario.
El especialista enfatizó que mientras los ejidos mencionados precedieron al proceso de expansión moderna, las colonias surgidas después de 1990 se han incorporado paulatinamente como parte natural del crecimiento que experimenta Los Mochis.
“Las colonias que aparecieron después de 1990 se han ido sumando a la mancha urbana como parte del crecimiento de la ciudad”
agregó Lara Damken.
Este patrón de urbanización representa un cambio fundamental en la geografía socioeconómica del municipio. Las comunidades que alguna vez fueron claramente rurales ahora forman parte de la dinámica urbana, aunque mantengan características y estructuras que las distinguen de los desarrollos más modernos. El proceso refleja cómo la presión demográfica y el dinamismo económico pueden transformar el paisaje territorial en décadas.






