Mocorito, Sinaloa.- La gastronomía de la región es mucho más que una simple combinación de sabores e ingredientes; representa siglos de historia, costumbres arraigadas y un profundo sentido de identidad. Bajo esta premisa, la Casa de la Cultura “Dr. Enrique González Martínez” fungió como escenario para dar a conocer la obra titulada “Cocina y Cultura en Sinaloa”, fruto de la investigación del distinguido escritor e historiador José N. Iturriaga.
El acto formó parte de la iniciativa “Raíces y Colores”, impulsada por la Secretaría de Turismo estatal en colaboración con dependencias municipales como el Instituto de Cultura, la Dirección de Turismo y las autoridades del municipio. La publicación documenta con detalle la abundancia culinaria que caracteriza y define la personalidad gastronómica de Sinaloa.
El encuentro logró convocar a personajes destacados del ámbito político y cultural local, incluyendo al presidente municipal Enrique Parra Melecio, la responsable del Sistema DIF Carmen Muñoz Rojas, el director del Instituto Sinaloense de Cultura Juan Salvador Avilés Ochoa, el legislador Eligio López Portillo y Marcial Télles Moreno, quien encabeza el Instituto Municipal de Cultura.
Dos figuras fungieron como comentaristas de la obra ante los asistentes: Ernesto Padilla Verdugo, cronista de la localidad, y el alcalde Parra Melecio. Ambos ofrecieron reflexiones profundas acerca de cómo la cocina tradicional ha moldeado el tejido social y cultural de los habitantes de la región.
Durante su intervención, Télles Moreno subrayó la trayectoria internacional de Iturriaga, quien ha actuado como especialista para organismos como la Organización de las Naciones Unidas y la Unesco, además de ser autor de 79 títulos enfocados principalmente en la investigación de la culinaria mexicana.
Por su parte, Padilla Verdugo expuso cómo la alimentación constituye un pilar fundamental en la configuración de la identidad del pueblo mexicano, enfatizando la importancia de los productos locales en la conformación de la dieta ancestral del Valle del Évora.
El presidente municipal expresó que la obra rescata magistralmente las prácticas culinarias del norte sinaloense, otorgándole reconocimiento tanto a los sabores de la calle como a la cocina popular.
“La alta cocina sinaloense no solo alimenta el cuerpo, también la memoria; comer es un acto biológico, pero cocinar es un acto cultural”
Al cierre del evento, Avilés Ochoa reconoció públicamente la labor de Iturriaga como historiador y difusor de la cultura en México. Simultáneamente, reafirmó el compromiso del Instituto Sinaloense de Cultura para continuar apoyando iniciativas editoriales y artísticas orientadas a conservar el patrimonio histórico y los legados culinarios de la entidad.






