Sinaloa.- Los productores del campo sinaloense están revisando sus estrategias de siembra ante una profunda crisis que ha marcado los últimos tres años. La sequía persistente, rendimientos reducidos, el desplome de los precios del maíz y los elevados costos de producción han obligado a los agricultores a considerar alternativas, siendo el sorgo la opción que más ha cobrado relevancia por requerir una inversión significativamente menor.
Sin embargo, dirigentes del sector, productores y funcionarios estatales coinciden en un punto crítico: simplemente cambiar de cultivo no garantiza mayores ganancias. La rentabilidad dependerá fundamentalmente de la existencia de mercados consolidados que permitan comercializar la producción a precios competitivos.
Ventajas económicas del sorgo frente al maíz
Alfredo Rosales, presidente de la Rama de Producción de Frijol de la CNC y productor agrícola, explica que la principal ventaja del sorgo radica en su estructura de costos. Mientras que sembrar una hectárea de maíz requiere una inversión aproximada de 50 mil pesos, el sorgo demanda entre 20 y 25 mil pesos por hectárea, sin considerar el costo de la tierra.
La diferencia es sustancial porque el maíz exige una preparación intensiva del terreno con gastos importantes en combustible, maquinaria y servicios de maquila. El sorgo, por el contrario, puede establecerse con labores más superficiales, lo que reduce drásticamente los gastos de implantación.
Rosales comparte desde su experiencia que en parcelas con rentas superiores a 10 mil pesos es más conveniente sembrar primero frijol y luego sorgo, aprovechando la preparación previa para una segunda cosecha con inversión mínima. Un sorgo precoz cultivado con pocos riegos y rendimientos de cinco a seis toneladas por hectárea puede generar ganancias significativas.
No obstante, el productor advierte sobre la importancia de evaluar cuidadosamente antes de hacer el cambio.
“No puedo decir váyanse de cabeza con el sorgo porque, si no están las condiciones del mercado, una siembra de sorgo no nos da una utilidad para recuperar la inversión”
, señala.
Rentabilidad comparativa
En condiciones de mercado favorables, el maíz mantiene un potencial superior de ingresos. Con un precio de seis mil pesos por tonelada y rendimientos cercanos a 10 toneladas por hectárea, un agricultor puede obtener entre 60 y 70 mil pesos por hectárea. El sorgo, en cambio, genera aproximadamente 40 mil pesos por hectárea.
Aunque la inversión inicial es considerablemente menor en sorgo, los ingresos totales también lo son, por lo que la decisión final depende directamente del contexto del mercado. Rosales recuerda que durante muchos años el maíz fue sinónimo de seguridad económica para el productor, prácticamente garantizando la recuperación de la inversión y la obtención de ganancias.
Esa realidad cambió radicalmente con la caída de los precios internacionales y la incertidumbre generada por los movimientos de la Bolsa de Chicago. Por ello, Rosales demanda al Gobierno Federal establecer un precio de garantía para el maíz que mantenga rentable la actividad agrícola en Sinaloa e intervenir para ofrecer créditos con tasas de interés accesibles.
Estrategia estatal de diversificación
Mientras los productores analizan sus opciones, la administración estatal trabaja en la apertura de nuevos mercados para el sorgo. El secretario de Agricultura y Ganadería del Estado, Ismael Bello Esquivel, informó que iniciaron pruebas de exportación de sorgo hacia China mediante el envío de dos contenedores, como parte de un proyecto que podría abrir un mercado potencial de hasta un millón de toneladas.
El grano estaría destinado a la fabricación de una bebida, por lo que debe cumplir estrictos protocolos fitosanitarios antes de autorizarse su comercialización internacional. Uno de los principales desafíos será reactivar la producción en zonas de temporal, donde anteriormente se obtenían volúmenes considerables pero que fueron abandonadas por los bajos precios de los últimos años.
Bello Esquivel aclaró que la intención no es sustituir el maíz, sino diversificar la producción agrícola incorporando sorgo, garbanzo, trigo, soya y arroz para reducir riesgos y ampliar las oportunidades comerciales del estado.
Perspectivas y desafíos
Jesús Alberto Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), coincide en que el sorgo puede convertirse en una alternativa viable siempre que se consolide la apertura de nuevos mercados. La posibilidad de exportar a China representa una oportunidad relevante para reducir la dependencia del maíz y diversificar la agricultura sinaloense.
Sin embargo, insiste en que el verdadero reto será garantizar mercados estables y precios que hagan viable la producción. Con este panorama, el sorgo se perfila como una opción cada vez más atractiva por sus menores costos de producción, pero productores y autoridades están claros en que la transición no dependerá únicamente del costo de siembra. Será fundamental contar con condiciones de mercado, acceso a financiamiento y canales de comercialización que transformen esa menor inversión en rentabilidad genuina para el agricultor.






