Profepa detiene desmonte de manglar en la Bahía de Ohuira, Topolobampo

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Topolobampo, Sinaloa.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intervino para detener trabajos de remoción de manglar en la zona intermareal de la Bahía de Ohuira, ubicada en la localidad de Paredones. Las inspecciones realizadas el 10 de septiembre revelaron la destrucción de mil 673 metros cuadrados de vegetación forestal costera, principalmente de mangle negro, una especie considerada amenazada según la normativa federal.

El operativo se llevó a cabo después de que circularan imágenes en redes sociales mostrando la supuesta afectación de este importante ecosistema costero del municipio de Ahome. Los inspectores identificaron dos zonas dañadas con características alarmantes que generaron acciones inmediatas de protección ambiental.

Hallazgos en el terreno

En la primera zona afectada, que abarca mil 376 metros cuadrados, los funcionarios documentaron ejemplares de mangle negro (Avicennia germinans) cortados y amontonados, junto con evidencia clara del paso de maquinaria pesada sobre el suelo arenoso-lodoso de la región. Además del manglar, se constató daño a otras especies vegetales como la cholla brincadora (Cylindropuntia fulgida), nopal tunero costero (Opuntia stricta) y sábila costera (Aloe maculata).

La segunda zona comprende una extensión de 297 metros cuadrados, donde también fue hallado mangle negro derribado. En este sitio, una retroexcavadora continuaba realizando labores de remoción de vegetación sobre el talud de un canal destinado a conducir agua marina hacia una granja acuícola que actualmente se encuentra abandonada.

La relevancia ambiental del caso se enfatiza en que el mangle negro está clasificado como especie amenazada conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Durante la inspección también se observaron pequeños reptiles y aves costeras, confirmando que la zona funciona como hábitat vital para fauna silvestre de la región.

Medidas de seguridad implementadas

Ante las afectaciones detectadas, la Profepa ordenó la clausura temporal del terreno forestal como medida de seguridad inmediata. El procedimiento se basó en que los responsables no presentaron las autorizaciones necesarias para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales ni contaban con permisos en materia de impacto ambiental.

La maquinaria utilizada en los trabajos fue asegurada de manera precautoria. A la retroexcavadora se le colocaron dos sellos de clausura para impedir su utilización continuada en las actividades inspeccionadas. El equipo quedó bajo custodia del responsable en un inmueble localizado en la Sindicatura de Topolobampo, mientras continúa el procedimiento administrativo.

Durante la diligencia, los inspectores no detectaron aprovechamiento de materias primas forestales, pero sí documentaron claramente la remoción de manglar y otras especies de flora silvestre empleando maquinaria pesada. Este tipo de actividades puede alterar significativamente las condiciones naturales del sitio, reducir la cobertura vegetal y fragmentar los hábitats de especies que dependen de los ecosistemas costeros para su supervivencia.

Seguimiento del procedimiento

La Profepa indicó que continuará el análisis del expediente y evaluará todas las evidencias asentadas en el acta de inspección, además de cualquier documentación ambiental que pudiera ser presentada posteriormente por los responsables de las actividades detectadas. Las autoridades verificarán que no continúen los trabajos de remoción de vegetación ni el cambio de uso de suelo en el área clausurada.

En caso de que se determinen afectaciones que así lo justifiquen, la autoridad ambiental valorará las acciones de restauración o compensación ambiental que correspondan conforme a la legislación vigente. Asimismo, se evaluará la necesidad de imponer medidas adicionales para evitar mayores daños al manglar y proteger este ecosistema costero de importancia estratégica para la región.

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