Los Mochis, Sinaloa.- La crisis de precios en la comercialización del camarón ha alcanzado niveles críticos en Sinaloa, generando una llamada de alerta desde las instancias de gobierno. Flor Emilia Guerra Mena, titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura del estado, ha solicitado de manera insistente a las autoridades del gobierno federal que implementen medidas concretas para resguardar a los productores ante el colapso de rentabilidad que enfrenta la industria.
Según información oficial, aunque las jornadas de pesca continúan registrando volúmenes considerables y las granjas acuícolas mantienen niveles de producción aceptables, los precios que reciben los pescadores y acuicultores están muy por debajo de lo necesario para sostener economicamente sus operaciones. En la actualidad, los productores comercializan el camarón entre 60 y 65 pesos por kilogramo, cifra que representa una caída dramática frente a los valores que debería alcanzar este producto en el mercado.
De acuerdo con los estándares de comercialización, el camarón de tamaño mediano tendría que venderse alrededor de 100 pesos por kilo. Sin embargo, para las variedades de mayor dimensión destinadas a exportación, los precios podrían situarse entre 140 y 180 pesos, dependiendo de sus características específicas y presentación.
Guerra Mena ha manifestado la frustración del sector ante una problemática que perdura desde hace varios años.
“Llevamos ya dos años, tres años luchando con el precio del camarón, pero nosotros seguimos sembrando las mismas hectáreas del año pasado, esperando que no vamos a dejar de producir”
, expresó la funcionaria, reflejando la determinación de los productores de continuar con sus actividades a pesar de las dificultades económicas.
La principal responsable de la crisis ha sido identificada como la entrada masiva de camarón importado al mercado mexicano, tanto a través de canales comerciales legales como mediante rutas irregulares. Ante este panorama, la secretaria ha demandado reforzar los mecanismos de inspección y control en las aduanas y puertos de entrada.
Entre las acciones solicitadas se encuentran revisiones exhaustivas en bodegas y almacenes, implementación de supervisión constante en los puntos de ingreso del camarón a territorio sinaloense, verificación rigurosa de la documentación de los productos y establecimiento de sistemas de trazabilidad que garanticen la procedencia de lo que llega al mercado nacional. A pesar de estas peticiones, aún no se ha tomado una decisión definitiva desde las instancias federales para cerrar las fronteras a las importaciones del crustáceo.
Guerra Mena enfatizó que se requiere de una estrategia coordinada entre los diferentes niveles de gobierno y los sectores productivos para enfrentar esta crisis. La situación es particularmente grave en Sinaloa y Sonora, estados que concentran la mayor producción acuícola del país.
En cuanto a los volúmenes capturados en el norte de la entidad, se reportan registros entre 40 y 60 kilogramos por panga en la zona de Ahome. Las condiciones meteorológicas, especialmente las lluvias recientes y el estado de los sistemas lagunares, han favorecido en cierta medida la disponibilidad del producto, aunque los niveles se mantienen en rangos moderados.
El sector acuícola mantiene esperanzas de recuperación durante los próximos meses, particularmente en noviembre, diciembre y enero, considerados tradicionalmente como temporadas de mayor actividad en la pesca del camarón. Los productores confían en que un incremento en los volúmenes de captura, combinado con mejoras en las condiciones de comercialización, permita revertir la situación actual y recuperar la viabilidad económica de sus operaciones.






