Los Mochis, Sinaloa.- Tras iniciarse la temporada de jaiba el pasado 10 de julio en las bahías de la región de Ahome, los volúmenes de captura han experimentado una notable disminución en los últimos días. De acuerdo con Alfonso Chaparro Bojórquez, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras Siglo XXI, los rendimientos actuales se sitúan entre 50 y 70 kilogramos por embarcación en las principales zonas de explotación.
El dirigente señaló que esta reducción es evidente cuando se compara con el desempeño inicial de la temporada.
“Consideramos que es una baja a diferencia del primer y segundo días, que se tuvo un promedio de más o menos de 80 a 100 kilos por embarcación. Esto precisamente por la captura de las especies, pues se va mermando la población de jaibas”
En las bahías de Yavaros, Bacorehuis y Santa María, los pescadores están obteniendo rendimientos muy similares al promedio general reportado. En tanto, El Colorado registra capturas que oscilan entre 60 y 70 kilogramos por embarcación, mientras que en Ohuira, ubicada en la zona de Topolobampo, los datos son comparables con las otras bahías.
Respecto a los precios en el mercado, la jaiba revuelta destinada a las plantas de procesamiento se comercializa entre 45 y 50 pesos por kilogramo para las cooperativas. Por su parte, la jaiba de tamaño mayor, conocida popularmente como “jaibón”, alcanza precios más elevados que oscilan entre 60 y 70 pesos por kilogramo en mercados nacionales como Zapopan y la Ciudad de México.
A pesar de la disminución en volúmenes, Chaparro Bojórquez expresó optimismo respecto a la situación económica de los pescadores.
“Consideramos que son buenos momentos para los compañeros que están haciendo capturas, porque les permiten estar llevando lo más necesario a sus hogares”
Más allá del impacto directo en quienes se dedican a la pesca, la temporada de jaiba genera efectos multiplicadores en toda la región. Las plantas de descarnado y procesamiento operan a mayor capacidad, generando empleos especialmente para mujeres encargadas del descarnado y para hombres que realizan labores de cocimiento y descarga.
“Genera muchísimo empleo, mayormente para las mujeres que se encargan de descarnar, también para los hombres que hacen los trabajos del cocido y descarga. Genera mucho movimiento esta especie y se reactiva la economía en las comunidades pesqueras”
Chaparro Bojórquez explicó que la disminución observada en los últimos días responde a factores naturales inherentes al ciclo de explotación. La jaiba habita principalmente en sistemas lagunares, y conforme avanza la temporada, la presión de pesca reduce gradualmente la población disponible. Adicionalmente, fenómenos como variaciones en las mareas influyen significativamente en los volúmenes que pueden ser capturados.
Con miras al futuro próximo, el dirigente expresó esperanzas de que la productividad se mantenga por algunos días más.
“Esperemos que se mantenga unos días más. Lo importante es que los compañeros ya empiecen a estar ganando su dinero, porque los gastos de la casa todos los días los tenemos y no los podemos evadir”







