Sinaloa a 11 de junio.- El sistema de embalses sinaloense atraviesa por una de sus etapas más críticas en los últimos años, con un almacenamiento conjunto que apenas llega a 2 mil 382.3 millones de metros cúbicos, lo que representa únicamente el 15 por ciento de su capacidad total, de conformidad con los datos publicados por la Comisión Nacional del Agua en su reporte hidrológico más reciente.
La problemática que enfrentan los depósitos de agua refleja un desequilibrio severo entre la cantidad de líquido que se extrae y la que ingresa a través de aportaciones naturales. En las últimas 24 horas, las once obras hidráulicas registraron un ingreso combinado de apenas 1.4 metros cúbicos por segundo, mientras que simultáneamente se extrajeron 32.5 metros cúbicos por segundo, perpetuando la tendencia descendente.
Entre los embalses con mayores volúmenes destaca la presa Luis Donaldo Colosio, ubicada en Huites, que conserva 692 millones de metros cúbicos, aunque esto representa solamente el 21.6 por ciento de lo que podría almacenar. Le siguen en importancia la José López Portillo en Comedero con 359.6 millones de metros cúbicos y la Gustavo Díaz Ordaz en Bacurato con 357 millones.
Sin embargo, varias de las obras más relevantes para la economía agrícola regional presentan condiciones sumamente preocupantes. La presa Miguel Hidalgo y Costilla, pilar fundamental para el riego en el norte estatal, almacena únicamente 184.8 millones de metros cúbicos, equivalente a apenas el 5.6 por ciento de su capacidad operativa.
De manera similar, la Adolfo López Mateos, conocida como El Varejonal, guarda 285.2 millones de metros cúbicos con un nivel de ocupación del 9.2 por ciento. La presa Eustaquio Buelna contiene 10.9 millones de metros cúbicos, cifra que representa el 13.7 por ciento de su capacidad máxima.
Otros embalses registran volúmenes igualmente críticos: la Josefa Ortiz de Domínguez almacena 86.2 millones de metros cúbicos al 16.6 por ciento, la Sanalona conserva 124.7 millones al 18.1 por ciento, la Juan Guerrero Alcocer mantiene 9.6 millones al 17.4 por ciento, y la Guillermo Blake Aguilar resguarda 72.6 millones al 24.7 por ciento de capacidad.
La única excepción relativa en el panorama es la presa Aurelio Benassini Vizcaíno, que logra mantenerse cercana a la mitad de su capacidad de conservación con 199.7 millones de metros cúbicos, equivalentes al 49.5 por ciento.
Durante el período más reciente, solamente cinco embalses recibieron ingresos de agua. La Miguel Hidalgo captó 1.2 metros cúbicos por segundo, mientras que las presas Josefa Ortiz de Domínguez, Gustavo Díaz Ordaz, Adolfo López Mateos, Sanalona y José López Portillo registraron aportaciones de 0.3 metros cúbicos por segundo cada una. Las demás obras no reportaron entrada alguna de agua.
Los especialistas advierten que el sistema hídrico estatal permanece vulnerable y depende de manera crucial de las precipitaciones que tradicionalmente caracterizan la temporada veraniega, iniciada apenas hace pocas semanas. Mientras tanto, los embalses continúan vaciándose constantemente, operando con apenas una sexta parte de su capacidad total disponible, manteniéndose la incertidumbre sobre si las lluvias próximas serán suficientes para revertir esta tendencia negativa.






