Los Mochis, Sinaloa a 14 de abril de 2026.- Una crisis de precios azota a Los Mochis, con incrementos alarmantes en productos de la canasta básica que ponen en jaque tanto a establecimientos de alimentos como a las familias que habitan la región. El sector restaurantero local ha levantado la voz para advertir sobre una situación que cada día se vuelve más grave.
De acuerdo con Mario Zazueta, presidente del Consejo Empresarial Restaurantero, los aumentos registrados en insumos esenciales resultan insostenibles.
“El tomate, la cebolla, el rábano, el pepino, es un producto básico, y se ha incrementado hasta el 400%”
Zazueta enfatizó que este problema no afecta únicamente a los comercios de comida, sino que tiene repercusiones directas en la economía doméstica de toda la población.
“Si nos pega a la industria restaurantera, le pega al ama de casa, le pega a nuestros hogares, y por supuesto también a los hogares de ustedes”
Uno de los factores clave que explica esta situación es la dependencia que existe de productos provenientes de otras zonas geográficas. Los Mochis no cuenta con autosuficiencia en la producción de estos alimentos, lo que genera una vulnerabilidad constante ante cualquier perturbación en las cadenas de suministro regional.
El líder empresarial señaló que aunque la región aporta cierta cantidad de productos como lechuga, rábano, tomate, tomatillo y zanahoria, la mayoría de la mercancía proviene de fuera, lo cual expone al sector ante fluctuaciones de precios que escapan del control local.
Eventos recientes han complicado aún más la situación. Las manifestaciones de agricultores en carreteras, aunque permitieron el paso libre, generaron incertidumbre en los productores y afectaron los tiempos de entrega de mercancías a la región.
El costo del combustible también ha jugado un papel importante en esta escalada de precios. Zazueta mencionó que el diésel fluctuó considerablemente, alcanzando precios superiores a treinta pesos por litro, lo que incrementó sustancialmente los costos de transporte de mercancías. Este encarecimiento trasladó sus efectos hasta el transporte urbano de pasajeros en la ciudad.
Según el empresario, hubo momentos particularmente críticos donde los precios se elevaron de manera acelerada, aunque recientemente el diésel regresó a niveles cercanos a los veintiocho pesos por litro.
Zazueta hizo un llamado a mantener informada a la ciudadanía sobre el comportamiento de los precios en el mercado. Enfatizó la importancia de que las familias conozcan en tiempo real cómo evolucionan los costos de los productos que compran regularmente.
Una realidad preocupante que el dirigente subraya es que los precios, una vez que suben, no tienden a regresar a sus niveles anteriores. Esta dinámica genera una presión permanente sobre el presupuesto tanto de negocios como de hogares.
Más allá de frutas y verduras, otros insumos utilizados en la industria gastronómica también han experimentado aumentos extremos. Condimentos como la pimienta ha alcanzado precios de hasta quinientos pesos el kilogramo, mientras que el orégano se comercializa a ochocientos pesos el kilogramo.
La situación evidencia la fragilidad de la cadena de suministro local y subraya la necesidad de implementar medidas que fortalezcan la producción regional y reduzcan la vulnerabilidad ante fluctuaciones externas de precios.






