Paradoja en el mercado del frijol: Producción mínima pero precios estancados en Sinaloa

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Culiacán, Sinaloa a 24 de mayo de 2026.- El ciclo agrícola del frijol en Sinaloa concluye este año con una paradoja que genera desconcierto entre productores y líderes del sector: a pesar de una cosecha históricamente deprimida y bodegas funcionando a menos de su capacidad normal, el precio del grano permanece congelado, desafiando los mecanismos elementales que rigen la oferta y la demanda en los mercados.

Los depósitos de almacenamiento resguardan apenas el 50% del volumen que tradicionalmente se conservaba en esta época del año. Los productores locales enfrentan una batalla constante contra los intermediarios y la competencia procedente de otros estados para evitar que sus márgenes de ganancia se esfumen.

Según información proporcionada por Marte Vega, productor sinaloense destacado, las reservas actuales en la entidad rondan las 50,000 toneladas, cifra que contrasta dramáticamente con las aproximadamente 100,000 toneladas que se almacenaban de manera habitual en ciclos anteriores para atender la demanda estatal de frijoles de calidad premium.

La escasez de grano es consecuencia directa de una menor área sembrada y rendimientos pobres generados por condiciones climáticas inusuales, incluyendo un invierno atípicamente cálido que limitó el desarrollo óptimo de las plantas. Agustín Espinoza, quien preside la COUC, respalda esta evaluación al señalar que la producción total en Sinaloa apenas alcanzó entre 90,000 y 100,000 toneladas, de la cual una proporción significativa presentó deficiencias en calidad, manifestadas en granos manchados o de dimensiones reducidas.

La denominada

"incongruencia"

del mercado, según lo expresado por Vega, reside en que la restricción de oferta no ha generado el incremento de precios que económicamente debería esperarse. Actualmente, la comercialización del frijol presenta variaciones considerables según su clasificación. Vega documenta operaciones que fluctúan entre 18 y 22 pesos por kilogramo, montos que quedan por debajo de los 25 pesos que el sector consideraba como tarifa mínima razonable para este período específico.

Desde su perspectiva, Espinoza señala que a través del programa estatal de apoyo al almacenamiento, que involucra aproximadamente 50 establecimientos de acopio, ciertos productores han conseguido mantener cotizaciones entre 24 y 26 pesos para el grano de primera categoría. Sin embargo, la aspiración de alcanzar los 30 pesos parece distante debido a la lentitud en la comercialización del producto y la limitada presencia de compradores interesados en asegurar reservas con anticipación.

Ambos expertos identifican factores externos que generan presión sobre las cotizaciones del frijol sinaloense. La entrada de producción desde Zacatecas, Durango y Nayarit, donde los precios de salida han descendido hasta 11 o 12 pesos, crea una competencia que resulta insostenible para el productor local. A esto se añaden las importaciones que saturan el mercado nacional, obligando al consumidor a seleccionar alternativas más económicas dado el incremento general en los costos de la canasta básica.

Para Vega, la resolución definitiva requiere establecer canales de distribución más directos hacia grandes centros de consumo como Guadalajara, México y Monterrey, eliminando la intermediación que permite a los intermediarios penalizar los precios cuando detectan cualquier variación en la calidad. Mientras los inventarios se reducen a apenas el 30% de lo que permanecía en bodegas anteriormente, los agricultores sinaloenses mantienen la esperanza de que un movimiento de mercado en las últimas semanas del ciclo pueda compensar una temporada golpeada por la adversidad climática.

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