Sinaloa.- Residentes del Infonavit Macapule han levantado su voz de protesta exigiendo una renovación completa de la red de drenaje sanitario del fraccionamiento. El reclamo surge por desbordamientos persistentes de aguas negras que continúan azotando distintas avenidas del sector, acompañados de hedores insoportables y una proliferación descontrolada de mosquitos que amenaza la salud de las familias.
La molestia de los vecinos radica en que mientras se realizan intervenciones en un punto específico de la red, las aguas residuales emergen en otras áreas, manteniendo a los habitantes en contacto constante con la contaminación y sus consecuencias sanitarias.
Leticia Valdez, una de las vecinas más afectadas, señaló que hace cuatro o cinco meses, después de unos trabajos ejecutados en la calle Higuera, el problema se propagó hacia otras zonas del fraccionamiento.
“Se tapa por una y sale por otro lado”
fue la frase con la que resumió una realidad que, a su parecer, demuestra la urgencia de atender la red en su totalidad y no solo en tramos aislados.
Entre las avenidas que experimenta estos inconvenientes se encuentran Álamo, Higuera, Encino y el bulevar Macapule, con reportes que se extienden hacia la zona de Justicia Social. Las autoridades han sido llamadas a intervenir de manera integral.
El deterioro de la vida cotidiana
Más allá de los derrames, la situación ha impactado gravemente en la rutina diaria de quienes habitan en el sector. El hedor permanente ha obligado a los adultos mayores a abandonar sus hábitos de sentarse al aire libre para refrescarse.
“Hay adultos mayores que antes se sentaban hacia afuera a refrescarse un rato y ahorita ya ni pueden por el apeste, los moscos”
comentó Valdez.
La presencia de larvas de mosquitos en diferentes áreas amplifica la preocupación entre las familias por posibles enfermedades transmitidas por estos insectos. Además, la fetidez es tan intensa que impide mantener ventanas abiertas, limitando la circulación de aire en los hogares y reduciendo significativamente la calidad de vida.
Un problema histórico que se repite
Para los habitantes de larga data en Macapule, estos desbordamientos no representan una novedad. Leticia Valdez, quien ha vivido en el fraccionamiento durante más de dos décadas, relata que en períodos anteriores, especialmente durante diciembre, era común observar grandes acumulaciones de aguas residuales en las calles. A pesar de los años transcurridos, la solución definitiva nunca llegó.
Francisco Acuña, otro residente afectado, expresó su indignación ante lo que considera un abuso prolongado.
“Es un abuso, tengo años viviendo aquí y es cosa de siempre vivir entre las aguas negras, cuando no brota en un lugar brota en otro”
manifestó con frustración.
Durante las temporadas lluviosas, el panorama empeora considerablemente. No solo emergen las aguas negras, sino que también se generan inundaciones en las vialidades, lo que dificulta el tránsito peatonal.
“Uno ni abre la ventana por el olor”
lamentó Acuña al describir la imposibilidad de disfrutar de espacios abiertos.
La demanda de una solución estructural
Los vecinos coinciden unánimemente en que las intervenciones parciales han fracasado. Consideran indispensable que las autoridades realicen un diagnóstico exhaustivo de toda la infraestructura de drenaje del Infonavit Macapule e implementen una rehabilitación que abarque la totalidad del sistema, identificando y erradicando las fallas raíz que provocan estos desbordamientos recurrentes.
Mientras aguardan una respuesta institucional, las familias continúan padeciendo los efectos del deterioro sanitario, limitadas en sus actividades cotidianas y preocupadas por el riesgo a la salud que representa esta situación prolongada. La exigencia ciudadana es clara: se requiere una solución de fondo que permita a los residentes de Macapule recuperar la normalidad en sus vidas.






