Lluvia recupera presas del Fuerte, pero crisis económica limita expansión agrícola

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Sinaloa.- Los recientes eventos pluviométricos registrados en la región han generado expectativas favorables respecto a la disponibilidad de recursos hídricos para el próximo período de cultivo en el Valle del Fuerte. Sin embargo, especialistas advierten que esta mejoría en las reservas de agua no será suficiente para impulsar un crecimiento sustancial de las áreas de siembra, toda vez que el sector productivo atraviesa por una profunda descapitalización.

Luis Xavier Zazueta Ibarra, quien preside la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur, señaló que las precipitaciones generan tanto beneficios como desafíos para los cultivadores. Mientras algunos ven retrasadas sus siembras tempranas, otros observan con optimismo cómo los embalses se recuperan paulatinamente.

“Se vino a acelerar ese proceso y ya estamos para mañana o pasado en esos niveles de cómo terminaron el año pasado, y de ahí es hacia arriba todo lo que se pueda recuperar”

El dirigente destacó que la humedad remanente en los suelos tras las lluvias permitirá reducir considerablemente el volumen de agua requerida en los primeros riegos de establecimiento, especialmente en las siembras que se realizarán durante el mes de noviembre. Esta condición también favorece la recarga de los acuíferos subterráneos, que han sido severamente explotados en años previos para complementar el agua de las presas.

“Hay humedad en los terrenos, entonces eso va a hacer que los volúmenes que se gasten sean menores también. Además, los freáticos también vienen a recargarse con esta humedad”

Zazueta Ibarra indicó que los cultivos ya en fase de establecimiento, como hortalizas de importancia comercial tales como chile y tomate, además de maíz para elote y algunas especies destinadas a semilla, ya se benefician de estas condiciones climáticas. No obstante, aclaró que estas áreas representan una porción menor en comparación con los cultivos de amplio espectro como frijol y maíz, cuyas siembras masivas aún requieren entre seis y ocho semanas adicionales.

A pesar de la recuperación hídrica, el titular de la organización agrícola consideró improbable que esta favorable situación se traduzca en un incremento significativo de hectáreas cultivadas. La razón fundamental radica en la crítica situación económica que enfrenta el productor, quien carece de recursos suficientes para financiar adecuadamente sus operaciones.

“A pesar de que tenemos una mejor expectativa en el agua, económicamente está el productor más golpeado, hay más desinterés y hay menos capitalización en los agricultores”

Agregó que numerosos productores han optado por concentrar sus esfuerzos únicamente en terrenos propios o en parcelas cuya rentabilidad está comprobada, abandonando tierras arrendadas que anteriormente trabajaban pero que actualmente resultan menos lucrativas. La incertidumbre en los mercados de comercialización de productos agrícolas ha intensificado esta tendencia cautelosa entre los cultivadores.

“Lo poquito que todavía tiene el productor lo está dejando para dar tiros de precisión y no de la manera tan extensiva como veníamos trabajando, porque sin dinero no hay forma”

Zazueta también señaló que esta contracción económica ha generado una caída en los precios de renta de terrenos agrícolas en la región, forzando a varios productores a devolver parcelas que operaban debido a la inviabilidad de cubrir costos de producción. Aunque existe disposición general para continuar la labor agrícola, la ausencia de rentabilidad y capitalización está transformando fundamentalmente la estructura productiva del valle, por lo que la recuperación de agua, aunque positiva, no resuelve por sí sola los problemas económicos que afectan al campo.

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