Incendio en Plaza Fiesta deja dos muertes en Los Mochis; madre e hija pierden la vida

Conexion
7 min de lectura.

Los Mochis, Sinaloa a 8 de mayo de 2026.- El silencio que predomina en la comunidad de Bagojo Colectivo no es el de la paz, sino el que deja la desolación cuando una catástrofe golpea a una familia. En una vivienda ubicada en la calle Monzón Molina, dos ataúdes permanecen rodeados de parientes, amigos y vecinos que han acudido para despedir a dos de sus miembros más queridos, víctimas del incendio que se registró en Plaza Fiesta Las Palmas hace apenas un día.

Se trata de Estéfana González Parra, de 84 años de edad, y Mirna Leticia Morales González, de 53 años, madre e hija oriundas de esta localidad perteneciente al municipio de Ahome. Librado Morales, hijo de la primera y hermano de la segunda, relata entre lágrimas cómo aquel que parecía un día ordinario se convirtió en el más doloroso de sus vidas.

Según el testimonio del deudo, ambas mujeres salieron de su hogar alrededor de las diez de la mañana con la intención de realizar trámites cotidianos.

“Iban a cobrar la pensión y a comprar cositas para el 10 de mayo. Iban a comer su comidita china, o una nieve, o Los Nachos ahí”

, relató Librado con profundo dolor.

Lo que se suponía sería una salida rutinaria de compras terminó en una tragedia sin precedentes. Acompañaba a estas dos mujeres el esposo de Mirna Leticia, quien logró sobrevivir al incendio, aunque resultó gravemente quemado. Actualmente se encuentra hospitalizado en delicadas condiciones de salud.

El dolor que embarga a la familia es inconmensurable. Librado expresó la angustia de ver partir de manera tan violenta a quienes más amaba.

“Yo nunca pensé que mi mamá fuera a tener un fin así… siempre pensé que a lo mejor ella moriría de algún infarto, menos así como murió, quemada. Y mi hermana pues estaba nueva, tenía mucha vida por delante”

, manifestó mientras sus palabras se quebraban por la emoción.

Mirna Leticia deja en el dolor a un hijo de aproximadamente 28 años de edad, mientras que Estéfana González Parra era madre de cuatro hijos. Ambas residieron toda su existencia en Bagojo Colectivo, una comunidad rural donde eran profundamente queridas por sus vecinos.

El proceso de identificación de las víctimas y la incertidumbre que enfrentó la familia en las horas posteriores al siniestro fue angustioso. Mientras el perímetro de la plaza comercial permanecía acordonado y las autoridades impedían el acceso de familiares desesperados, la esperanza se mantenía en pie. Sin embargo, la confirmación de las muertes llegó de forma inevitable y desgarradora.

“La esperanza no la perdimos hasta el último… pero las cosas pasan y por algo pasan, nos tocó en la familia”

, expresó Librado con la resignación de quien se enfrenta a lo irremediable.

Hasta el momento de la redacción de esta nota, la familia indicó no haber tenido contacto directo con las autoridades competentes para conocer detalles de lo ocurrido. Su prioridad inmediata es darles sepultura digna a sus seres queridos.

El sepelio fue programado para la tarde del mismo día 8 de mayo en el panteón municipal de Ahome, alrededor de las cinco de la tarde. Previamente, los restos fueron trasladados a la iglesia católica de la comunidad, templo en el que Estéfana González Parra profesaba su fe durante toda su vida.

El siniestro registrado en Plaza Fiesta Las Palmas ha generado profunda consternación en toda la región del norte de Sinaloa. Según registros oficiales actualizados hasta las 11:50 horas del 8 de mayo, el saldo de la tragedia asciende a seis personas fallecidas y más de 38 individuos heridos o afectados por inhalación de humo denso. Varios de los lesionados permanecen hospitalizados en instituciones como el Hospital General y la clínica del IMSS, algunos en estado crítico.

Investigadores de Protección Civil y cuerpos de bomberos han indicado que el fuego habría iniciado alrededor de las 13:50 horas en las inmediaciones de un restaurante de comida china o en una tienda departamental, propagándose con rapidez hacia otros locales que contenían materiales altamente inflamables. La rápida expansión de las llamas y la densa columna de humo impidieron que muchas personas accedieran a las salidas de emergencia con la celeridad necesaria.

Ante la magnitud de la emergencia, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, instruyó el envío inmediato de una Misión ECO al municipio de Ahome para coordinar las labores de rescate y auxilio en conjunto con instituciones de seguridad como la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano.

El vicefiscal de la zona norte del estado, Arnoldo Serrano Castelo, confirmó que el procesamiento de la escena del incendio será prolongado y minucioso, trabajándose actualmente en la identificación de todas las víctimas para su entrega a las familias correspondientes.

Por su parte, la gobernadora de Sinaloa, Geraldine Bonilla Valverde, acudió personalmente a los hospitales de Los Mochis para expresar su solidaridad con los lesionados y ofrecer el respaldo integral del Gobierno del Estado en esta coyuntura de crisis.

La tragedia ha reabierto el debate público sobre las condiciones de seguridad en los espacios comerciales de la región. Comerciantes y ciudadanía exigen revisiones exhaustivas de los sistemas de alarma, extintores, rutas de evacuación y cumplimiento de normativas de Protección Civil para prevenir que eventos de esta magnitud vuelvan a ocurrir.

En Bagojo Colectivo, el duelo se vive de manera colectiva. No es solo una familia la que carga con la pérdida, sino toda una comunidad que se une para despedir a dos de sus miembros más estimados, arrebatadas de manera inesperada por el fuego que consumió vidas en Los Mochis.

Comparte este artículo