Culiacán, Sinaloa a 09 de abril de 2026.- Un contingente de estudiantes y activistas salió a manifestarse en las calles de Culiacán para expresar su rechazo al incremento reciente en la tarifa del transporte público, que pasó de 12.50 a 15 pesos. Los inconformes denunciaron que el aumento no va acompañado de mejoras sustanciales en las condiciones del servicio que ofrecen las unidades de transporte.
La movilización tuvo su punto de partida en las escalinatas de la Catedral Metropolitana, donde se congregaron alrededor de 30 personas portando pancartas y utilizando un megáfono para amplificar sus mensajes de protesta contra lo que denominaron como “tarifazo”. Durante el evento, los participantes cuestionaron públicamente que se justifique un alza en las tarifas cuando persisten deficiencias evidentes en la calidad del servicio.
Posteriormente, el grupo se desplazó por distintas zonas del centro histórico de la ciudad, ejecutando bloqueos intermitentes en vialidades de importancia como la avenida Álvaro Obregón. Cada cierre de paso tuvo una duración aproximada de 10 a 15 minutos, generando inconvenientes en la circulación vehicular de la zona.
Durante la protesta se escucharon consignas que abogaban por el derecho a una movilidad accesible y digna, así como mensajes de inconformidad contra la decisión de aumentar el costo del pasaje. Los manifestantes enfatizaron que su rechazo no va dirigido hacia los conductores de las unidades, sino hacia las decisiones administrativas que impactan directamente el presupuesto de los usuarios.
La concentración concluyó en las instalaciones del Ayuntamiento Municipal, donde los jóvenes manifestantes colocaron sus pancartas en las paredes del edificio como acto de visibilización de su demanda.
Oscar Rosales, estudiante y activista, explicó que el incremento tarifario no tiene justificación válida considerando los problemas estructurales que aún persisten en el sistema de transporte.
“Las unidades siguen en mal estado, carecen de aire acondicionado y no cuentan con accesibilidad adecuada para personas con discapacidad”
, señaló.
Rosales también hizo énfasis en que la legislación vigente en materia de movilidad urbana no se traduce en acciones concretas que mejoren el servicio público. Destacó que aunque existen mecanismos legales para impugnar el aumento, muchas personas no disponen de recursos económicos suficientes para iniciar procesos jurídicos, lo que representa una limitación significativa en la defensa de sus derechos como usuarios.
Los manifestantes reiteraron la urgencia de que todas las unidades cuenten con condiciones adecuadas de operación, especialmente considerando el clima cálido que caracteriza la región. Asimismo, demandaron infraestructura más incluyente que garantice acceso a personas con movilidad reducida.
Los activistas cuestionaron el modelo operativo actual del transporte público, al que consideran enfocado en maximizar ganancias económicas a costa de la calidad del servicio que reciben miles de ciudadanos que dependen diariamente de este medio de desplazamiento.
Los manifestantes advirtieron que mantendrán su movilización y continuarán visibilizando su inconformidad hasta que se garantice un transporte público que responda efectivamente a las necesidades reales de la población culiacanense.






