Culiacán, Sinaloa a 12 de mayo de 2026.- El legislador Serapio Vargas Ramírez, integrante de la bancada de Morena, presentó un reclamo formal hacia la Comisión Federal de Electricidad para que la paraestatal se responsabilice de las diferencias acumuladas en los recibos de electricidad de los usuarios culiacanenses. Según el político, la CFE debe cargar con los costos generados por su incumplimiento al no realizar lecturas físicas de los medidores durante varios periodos de facturación.
El legislador explicó que el problema surgió porque la empresa estatal utilizó estimaciones de consumo basadas en datos históricos, en lugar de hacer mediciones directas de los medidores en distintas zonas de la ciudad. Esta situación provocó que en los recibos de mayo se acumularan cobros correspondientes a tres bimestres anteriores, generando cifras que superan significativamente el presupuesto de las familias.
Vargas Ramírez enfatizó que la falta de información transparente fue parte del problema:
"La Comisión Federal jamás les informó que los recibos de octubre, diciembre y febrero no eran definitivos. Jamás se le informó al usuario que eran estimaciones y que la diferencia le iban a cobrar más adelante"
El legislador detalló que Sinaloa cuenta con un sistema de tarifas subsidiadas identificado como 1F que aplica desde el primero de mayo hasta el treinta de uno de octubre. Durante los meses restantes del año, las tarifas de electricidad registran aumentos considerables. En octubre, diciembre y febrero, cuando la CFE realizó las estimaciones, se basó en consumos del año anterior cuando las temperaturas eran más bajas y el gasto energético menor.
Sin embargo, durante los meses de noviembre a abril, Culiacán experimentó temperaturas elevadas que incrementaron significativamente el uso de aire acondicionado en hogares y establecimientos comerciales.
"Al hacer la lectura en abril se suma al gasto de abril la diferencia entre lo que realmente se gastó y la estimación. Son tres copetes: octubre, diciembre y febrero, más el consumo actual"
Vargas Ramírez indicó que múltiples usuarios pagaron puntualmente sus recibos sin conocer la existencia de un saldo pendiente. Cuando llegaron los cobros consolidados en abril y mayo, muchas familias enfrentaron montos que duplicaban o triplicaban sus gastos usuales de energía eléctrica, provocando una crisis financiera en los hogares.
El legislador insistió en que la responsabilidad corresponde exclusivamente a la CFE:
"No se vale que sin avisarte estén pretendiendo ahorita en abril que la gente, fuera de su presupuesto, tenga que pagar la acumulación indebida porque es obligación de la Comisión Federal hacer las lecturas y no la estimación"
Vargas Ramírez confirmó que sostendrá reuniones con autoridades federales y funcionarios de la CFE para negociar que la paraestatal absorba los costos de las diferencias acumuladas. El objetivo es evitar una escalada de conflictividad social derivada de la indignación ciudadana por los altos recibos de luz.
El legislador también informó que ha mantenido comunicaciones con personal de la CFE para prevenir cortes de servicio mientras se buscan acuerdos:
"Lo que yo he platicado con la Comisión Federal es que de aquí a junio no habrá cortes en esas áreas"
Según reportes compilados por Vargas Ramírez, los afectados se concentran principalmente en colonias del sur de Culiacán, así como en las sindicaturas de Costa Rica y Bachigualatito.
"No hay ningún usuario que no le haya llegado mínimamente el 100 por ciento de aumento"
La PROFECO, por su parte, ha reiterado que los cobros estimados deben ser una excepción y no una práctica operativa sistemática. La procuraduría sostiene que los consumidores tienen derecho a recibir facturas que reflejen su consumo real medido, y que cualquier discrepancia por falta de lectura física constituye una falla en el servicio que no debe trasladarse al usuario sin notificación previa.
El aumento de reclamos por ajustes de facturación en el noroeste de México alcanzó un incremento del cuarenta por ciento durante el primer cuatrimestre de 2026, según datos de analistas del sector energético. Este fenómeno coincide con un sistema de actualización implementado por la CFE para recuperar saldos no cobrados, aunque la falta de comunicación efectiva ha generado un clima de descontento generalizado.






