Sinaloa, a 18 de febrero del 2026.- Autoridades del Sistema DIF Estatal alertaron que el abandono de personas adultas mayores en Sinaloa va en aumento. Señalaron que de manera continua reciben denuncias por despojo, violencia y omisión de cuidados en distintos municipios de la entidad.
Elizabeth Montoya Morales, directora de Atención al Adulto Mayor del DIF Sinaloa, informó que los reportes no solo provienen de Culiacán, sino también de Mocorito y otras regiones. Entre los casos más frecuentes se encuentran el retiro indebido de tarjetas del Bienestar por parte de familiares, la violencia física y emocional, el despojo de pertenencias y el abandono en la vía pública.
Uno de los escenarios más preocupantes es el abandono en las inmediaciones del Centro Gerontológico Integral San José, ubicado en el kilómetro 9.5 de Aguaruto, donde en ocasiones dejan a las personas fuera de las instalaciones, incluso a adultos mayores con demencia que no saben dónde viven ni pueden identificar a sus familiares.
Cuando se detecta un intento de abandono, se activa un protocolo en coordinación con Seguridad Pública y, de ser necesario, se da aviso al 911 para impedir que el delito se consuma, pues el abandono está contemplado en la legislación estatal. Aristeo Arredondo Velarde, jefe del departamento jurídico del organismo, precisó que el abandono está tipificado en la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, la cual establece la obligación de los hijos —y, en su ausencia, hasta familiares en cuarto grado, como sobrinos— de garantizar sustento, cuidados y protección. No obstante, aunque se presentan denuncias institucionales ante la Fiscalía, pocas derivan en sanciones penales, ya que la intervención del DIF suele evitar que el abandono se concrete formalmente.
La saturación de los espacios de atención es otro foco de alarma. El asilo de Culiacán opera en su capacidad máxima de 100 personas, mientras que el de Los Mochis alberga a 60 adultos mayores, también al límite. Además, existe una lista de espera que supera las 50 solicitudes y continúa en aumento. Montoya Morales subrayó que:
En el actual sexenio, se prioriza el ingreso de personas que realmente no cuentan con red familiar: Si tienen familia, deben hacerse responsables.
El mantenimiento de estos espacios representa una fuerte carga presupuestal. Solo en medicamentos, pañales y toallitas húmedas se destinan aproximadamente 3.8 millones de pesos anuales, sin considerar alimentación, personal, insumos y la atención especializada para enfermedades crónico-degenerativas y padecimientos psiquiátricos. Ante la saturación, el DIF gestiona espacios en asilos particulares con esquemas de apoyo o “becas”, negociando descuentos y otorgando despensas o insumos para reducir los costos a las familias.
Las autoridades atribuyen el incremento del abandono a múltiples factores, entre ellos la desintegración familiar y la falta de una cultura de cuidado.
“Una madre puede cuidar a diez hijos, pero a veces diez hijos no pueden cuidar a una madre”, reflexionó la directora
También advirtió sobre prácticas como la donación anticipada de propiedades, que en algunos casos deja en situación vulnerable a los adultos mayores tras ceder sus bienes en vida.
Además de los dos asilos, el DIF estatal opera un centro diurno en la colonia 6 de Enero, cinco centros de desarrollo integral, programas de atención médica, apoyo jurídico, acompañamiento en pensiones alimenticias y un programa especial para adultos mayores con cáncer sin seguridad social.
El organismo reiteró el llamado a la sociedad para denunciar casos de abandono y promover una cultura de respeto y cuidado hacia las personas adultas mayores. Reconoció, asimismo, que el fenómeno incluye casos de “autoabandono”, cuando algunos adultos mayores deciden aislarse voluntariamente de sus familias. El DIF Sinaloa mantiene abiertos sus canales de atención para orientación y denuncia, ante un problema que, subrayaron, continúa creciendo en la entidad.





