Los Mochis, Sinaloa.- En un nuevo encuentro de negociación, las autoridades federales, los representantes del sector agrícola, organizaciones comunitarias y la empresa desarrolladora convergieron en reconocer el papel fundamental que desempeñan los fertilizantes en la economía agrícola de Sinaloa. Este consenso fue alcanzado al finalizar la tercera sesión de diálogo dedicada al proyecto de la planta de amoniaco que se pretende construir en la zona de Topolobampo, enfocada en temas de producción agrícola, insumos químicos y crecimiento económico regional.
Inti Martínez Gaitán, funcionario de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, fue el encargado de presentar las conclusiones de la jornada. En sus palabras iniciales subrayó que
“este día se llevó a cabo la tercera mesa de diálogo como parte del proceso de información, participación y construcción de acuerdos que busca incorporar las distintas perspectivas relacionadas con el desarrollo de la región”
.
Durante su intervención, Martínez Gaitán también destacó que todos los participantes reconocieron
“la importancia estratégica de los fertilizantes para la producción agrícola de Sinaloa y para la seguridad alimentaria del país”
.
Compromisos y beneficios en debate
El Gobierno federal enfatizó la necesidad de que la empresa responsable del proyecto asuma obligaciones claras, medibles y públicas con las comunidades locales e instituciones públicas. En este sentido, Martínez Gaitán indicó que
“resulta indispensable que la empresa construya compromisos concretos, verificables y transparentes en los ámbitos social, económico y ambiental”
.
Por su parte, los representantes de productores agrícolas expresaron su inquietud respecto a la escalada de precios de los fertilizantes. Señalaron que
“los altos costos y la incertidumbre en el abasto afectan la competitividad del campo sinaloense”
. Estos sectores pidieron acceso a información detallada sobre los posibles beneficios económicos que traería el proyecto, además de solicitar que cualquier acuerdo sobre precios, garantía de suministro y disponibilidad de producto quede documentado formalmente.
Asimismo, los agricultores manifestaron su disposición para buscar soluciones colaborativas que fortalezcan el agro regional sin afectar las comunidades, e instaron a analizar los efectos que tanto el amoniaco como la agricultura generan sobre el ecosistema de la bahía.
Posiciones de empresa y colectivo
La empresa desarrolladora reafirmó que la producción local de amoniaco anhidro es vital para garantizar la seguridad alimentaria nacional. Anunció su disponibilidad para establecer sistemas de control y seguimiento, realizar recorridos técnicos especializados, firmar acuerdos comerciales con productores y participar activamente en programas de recuperación ambiental en coordinación con autoridades y pobladores.
El colectivo comunitario, en tanto, reitró que su principal inquietud es la localización del complejo industrial y sus posibles consecuencias sobre el entorno natural de la bahía de Ohuira, así como los riesgos potenciales para la población. Plantearon que el análisis debe determinar si el sitio elegido es ambientalmente viable, esclarecer qué ventajas concretas traería para los agricultores, fortalecer salvaguardas ecológicas y dialogar directamente con los productores respecto a la ubicación del proyecto.
Seguimiento técnico y diálogo continuo
Todos los involucrados coincidieron en la necesidad de continuar examinando desde perspectivas técnicas los componentes ambientales, económicos y sociales que aún quedan pendientes. Enfatizaron en la importancia del diálogo transparente, la información verificable y la construcción colectiva de soluciones que permitan potenciar simultáneamente la producción agrícola y la conservación del patrimonio natural y cultural de Sinaloa.
Las autoridades federales confirmaron que las próximas sesiones de diálogo proseguirán como espacios de encuentro para lograr consensos, privilegiando el intercambio respetuoso de opiniones, la evidencia técnica rigurosa y la participación activa de todos los sectores involucrados en el proyecto.







