Los Mochis, Sinaloa.- El panorama que enfrentan los productores agrícolas en el municipio de Ahome presenta un contraste preocupante: mientras que la situación hídrica mejora considerablemente gracias a los mayores volúmenes en las presas, la escasez de recursos económicos y la falta de financiamiento se perfilan como los principales obstáculos para que los agricultores logren iniciar sus labores de siembra en el próximo ciclo.
Zeferino González Alvarado, quien preside el Comité Campesino número 5 de Ahome, explicó que los productores ya han comenzado con las acciones preparatorias para las primeras plantaciones, concentrándose principalmente en cultivos de ciclo corto como tomate verde y tomatillo, además de preparativos para papa. De igual forma, continúan considerando los cultivos de mayor tradición en la región como maíz, frijol y garbanzo.
Los trabajos iniciales incluyen tareas de preparación de terrenos, mientras se gestiona el aseguramiento de agua y fertilizantes necesarios para iniciar el proceso productivo.
El financiamiento: la barrera principal
Pese a que los preparativos avanzan, González Alvarado enfatizó que la compleja realidad económica del sector agrícola continúa siendo el factor más limitante. Señaló que a pesar de los compromisos anunciados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) respecto a la canalización de apoyos, la realidad muestra retrasos significativos en la liberación de estos recursos.
“Por la situación de los recursos económicos. No hay financiamiento. Pese a los compromisos de la Sader de que los apoyos van a fluir, de que habrá mayor atención, últimamente se ha visto un poco más de aceleración, pero hay mucha lentitud. Hay mucha lentitud y esos recursos los productores los requieren precisamente para trabajar, para ponerse a trabajar”
El dirigente campesino expresó su esperanza de que en el análisis y aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación se otorgue una consideración especial a las necesidades actuales del campo, un sector que atraviesa por dificultades económicas severas.
González Alvarado advirtió que si los agricultores no logran acceder a financiamiento suficiente para cubrir los costos operativos de sus cultivos, algunas superficies podrían quedarse sin sembrarse durante el ciclo, reduciendo la capacidad productiva de la región.
A esta problemática se suma el factor de los altos costos de crédito en el sector bancario, lo que dificulta aún más que algunos productores puedan acceder a fuentes de financiamiento tradicionales para solventar sus gastos de producción.
El agua como factor alentador
En contraste con la crisis financiera, González Alvarado reconoció como positivo el comportamiento de la presa Luis Donaldo Colosio, conocida localmente como Huites, que ha incrementado sus volúmenes de almacenamiento gracias a las aportaciones hidrológicas que continúa recibiendo.
“Prácticamente es algo que alienta a los productores. Ya no se puede pensar en la reducción de la superficie, sino pensar en un ciclo normal. Sin embargo, ahorita el problema viene siendo los recursos económicos para trabajar”
Esta recuperación de agua permite que la región pueda plantearse escenarios de actividad agrícola normal, sin necesidad de recurrir a medidas de restricción en las áreas de cultivo. El líder agrario consideró que con la actual capacidad de almacenamiento de la presa y gracias a las aportaciones que continúan llegando de los arroyos de Chihuahua y Choix, existen condiciones favorables para que los próximos ciclos cuenten con disponibilidad suficiente de este recurso vital.
Así, mientras que la escasez de agua dejó de ser una preocupación inmediata para los agricultores de Ahome, la atención se ha concentrado completamente en la necesidad urgente de obtener recursos financieros que permitan que los productores ejecuten sus planes de siembra y den inicio a un nuevo ciclo productivo en la región.






