Los Mochis, Sinaloa a 22 de abril de 2026.- El sector comercial de Los Mochis atraviesa un período de considerable debilidad en sus operaciones. Los establecimientos ubicados en el primer cuadro de la ciudad reportan descensos significativos en sus transacciones comerciales a solo días de llegar la celebración del Día del Niño, evento que tradicionalmente genera importante movimiento económico en la región.
De acuerdo con testimonios de propietarios de negocios, la caída en las ventas alcanza hasta un 30% en comparación con años anteriores. Este escenario preocupante se genera por la combinación de varios factores que afectan el consumo: circulante limitado en la población, una economía local que continúa debilitada, la competencia de las plataformas de comercio electrónico y gastos recientes derivados de la Semana Santa.
Elizabeth, propietaria de “Carlitos Moda Infantil”, compartió su perspectiva sobre la situación. Aunque ha observado una leve recuperación desde enero, sus cifras siguen por debajo de lo registrado en períodos anteriores.
“En estos 27 años, estos últimos han sido los más difíciles”
expresó la comerciante, reflejando la preocupación que aqueja al gremio.
Por su parte, Alberto Cruz, otro empresario del sector, confirmó la tendencia negativa al señalar que sus ventas han experimentado una reducción aproximada del 30% frente a otros ejercicios anuales. La convergencia de estos obstáculos económicos ha impactado de manera notoria el desempeño de los establecimientos comerciales.
Ante estas dificultades económicas, los padres de familia han modificado su estrategia de consumo. Muchos han decidido realizar compras más modestas, priorizando opciones accesibles y en algunos casos considerando facilidades de pago a través de esquemas de abonos.
Joselin, madre de familia, ilustra esta tendencia. Ha optado por adquirir un obsequio sencillo para su menor hijo, ya que la festividad principal será conmemorada en la institución educativa donde asiste el niño. Este patrón se repite en numerosas familias de la comunidad.
Las celebraciones dentro de las instituciones educativas se han convertido en la alternativa principal para muchas familias. Los padres realizan aportaciones económicas que varían según el nivel escolar: en jardín de niños las contribuciones rondan los 200 pesos, mientras que en primaria oscilan entre 150 pesos. Esta modalidad permite a los hogares evitar gastos adicionales en fiestas privadas o regalos de mayor costo.
En los establecimientos comerciales del centro es común observar a familias comparando opciones antes de tomar decisiones de compra. Este comportamiento refleja la necesidad de encontrar equilibrio entre mantener viva la tradición festiva y cuidar los recursos económicos disponibles.
A pesar del panorama desalentador, los comerciantes mantienen la esperanza de un repunte en las operaciones durante los últimos días previos al 30 de abril, fecha en que se conmemora a los menores de edad. Aunque las perspectivas son cautelosas, el sector continúa realizando sus esfuerzos para captar clientes en el cierre de este período previo a la festividad.






