Sinaloa, México. A 16 de Enero de 2026.- El presidente de la Confederación de asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, Jesús Alberto Rojo Plascencia declaró que es necesario que se establezca un esquema que permita a los productores nacionales hacer frente a la estrepitosa caída de precios que se registra en el mercado mundial del maíz.
El líder agrícola expresó que el lunes 12 de enero del 2026, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), presento el reporte de Oferta y Demanda Mundial de Productos Agropecuarios (WASDE), y también presento el Informe de Inventarios Trimestrales de Granos en Estados Unidos al 01 de diciembre del 2025, en los que presento mayor producción que la esperada, mayor inventario y una demanda de Etanol estabilizada, al igual que las expectativas de exportación, lo que implico que el sesgo del mercado de granos fuera claramente bajista.
“En maíz los números publicados por el USDA fueron contrarios al posicionamiento del mercado: destaca el hecho de que se subió la estimación de la cosecha americana que está terminando en estas fechas de 425 millones de toneladas previstas a 432 millones de toneladas por más rendimiento y mayor superficie cosechada, lo que trajo por consecuencia una mayor oferta que la prevista.
Derivado de este información la bolsa de granos de Chicago presento una caída en los precios de los futuros de julio de maíz de 181.19 dólares por tonelada al cierre de las operaciones el viernes 9 a 171.64 dólares por tonelada al cierre del martes 13, es decir una diferencia muy significativa de alrededor de diez dólares. En el caso del trigo las fluctuaciones fueron también a la baja pero moderadas, de 204.48 a 200.71 dólares por tonelada en el duro de invierno futuro julio”
Dijo que esta caída de precios tendrá fluctuaciones de aquí al momento de la cosecha, y que claramente estamos en un contexto de un ciclo de precios internacionales bajos, que afectan directamente los mercados de México al estar en el marco del T-MEC.
Estos precios se han afectado también por el tipo de cambio, ya que ha habido una apreciación del peso en relación al dólar del orden del 13% en el último año, lo que impacta en esa misma proporción también los precios nacionales. Salvo que se produzca una catástrofe climática en Sudamérica o que se siembre mucho menos maíz en EE. UU. A partir de marzo que es su fecha de siembra, las perspectivas son de oferta muy abundante con precios deprimidos.
En México, no contamos con una política institucional para la agricultura comercial de maíz, ni tampoco con presupuestos explícitos dentro del PEF-Agrícola, sin embargo se han implementado en estos últimos años diversas acciones de acuerdo con las circunstancias. A diferencia con el trigo donde si se cuenta con un programa establecido donde se garantiza un ingreso al productor de 7,050 pesos por tonelada, y en este ciclo OI 2024-25 el gobierno del estado aporto 400 pesos por tonelada.
Es importante mencionar que los agricultores de México compiten también con los agricultores de Estados Unidos que tienen un esquema de apoyo a la agricultura “FARM BILL” muy bien estructurado y con presupuestos sólidos para diferentes programas como investigación y transferencia de tecnología, créditos, aseguramientos, coberturas y apoyos al ingreso del agricultor. Recientemente el gobierno de Trump aprobó un esquema de apoyos adicionales del orden de 12 mil millones de dólares con el propósito de compensar las caídas de los precios de los granos principalmente de Maíz, Sorgo y Trigo, y evitar así una crisis de rentabilidad agrícola.
Estos hechos, deben prender las alarmas para enfrentar esta situación y seguir trabajando para tener listo a la brevedad posible un esquema de ordenamiento que facilite la comercialización del maíz y a la vez una estructura de apoyos tanto para coberturas como para lograr un ingreso garantizado, que permita una rentabilidad a los agricultores y dar una certidumbre a la cadena maíz-tortilla para poder continuar con nuestra actividad y producir los alimentos que se requieren.





