Culiacán, Sinaloa.- Con apenas 23 años, Luis Manuel de Jesús González Medina se ha posicionado como una figura relevante en el panorama artístico de la capital sinaloense. Su intervención más reciente en el espacio público es un mural basado en la reconocida serie animada “31 Minutos”, que funciona como un reconocimiento especial hacia quienes ejercen el periodismo y defienden la libertad de expresión en el estado. La pieza fue desarrollada en conjunto con la organización Suma, trascendiendo el aspecto meramente decorativo para convertirse en un mensaje de solidaridad con el gremio informativo.
González Medina, graduado en Artes Visuales por la Universidad Autónoma de Sinaloa y técnico en expresión gráfica digital por CONALEP, considera el muralismo como un medio efectivo para generar diálogos entre la comunidad.
“Es un homenaje a la labor periodística y a la libertad de expresión; eso es lo que se quería transmitir a todo este gremio”
, explicó respecto a su creación.
La realización de esta obra no fue un trabajo improvisado, sino el resultado de tres semanas de planificación estratégica. El artista sostuvo encuentros con profesionales de la comunicación para retroalimentar el diseño antes de su ejecución.
“Se hizo una junta previo a terminar el diseño en el que rebotamos ideas con los periodistas, con Suma y conmigo”
, describió el proceso colaborativo. La fase de pintado requirió siete días intensos de trabajo, incluyendo la preparación de una pared previamente deteriorada y la aplicación posterior de un sellador protector. En esta etapa contó con el apoyo de los artistas Dulce y Damián Mancha.
Su trayectoria en el muralismo comenzó bajo la guía del reconocido muralista Demetrio Estrella, quien lo incorporó hace más de dos años al proyecto “Vamos pintando” de Parques Alegres. Desde entonces, González Medina ha desarrollado una metodología basada en la consulta constante.
“Se necesita platicar con el cliente o con las personas de la comunidad para recabar estos datos y hacer una propuesta”
, afirmó sobre su enfoque profesional.
Para este creativo, el impacto de sus intervenciones va más allá de lo visual. Considera que el muralismo posee una capacidad transformadora significativa en los territorios donde interviene, modificando completamente la percepción del entorno mediante la introducción de arte donde anteriormente solo había superficies anodinas. Actualmente compagina su labor con instituciones sociales con proyectos independientes para comercios y particulares.
Más allá de la técnica y la ejecución, González Medina se ha propuesto reivindicar el arte como una profesión legítima y valiosa en la sociedad actual. Al reflexionar sobre cómo es percibido su oficio, expresó: “me gustaría que fueran conscientes del valor que puede tener el arte… son esas pequeñas cosas de la vida que nos hacen sentir vivos”.
Dirigiendo un mensaje a las nuevas generaciones y a su propio yo infantil, el artista instó a los jóvenes a mantener sus aspiraciones creativas sin temor a críticas negativas.
“A mi niño interior le diría que siga sus sueños y que no se deje llenar de comentarios desalentadores sobre el arte, porque gran parte de lo que soy se lo debo a estas cuestiones creativas”
. Con esta filosofía de vida, Luis Manuel continúa demostrando que la creatividad es fundamental tanto para el desarrollo personal como para la revitalización de las comunidades.






