Sinaloa.- Transcurridos más de seis meses desde que una abertura de alcantarilla quedó expuesta en la esquina donde confluyen las calles Choix y Tamaulipas, dentro de la colonia Adolfo López Mateos, los habitantes continúan esperando una reparación definitiva que las autoridades aún no han realizado.
El agujero desprotegido representa una amenaza permanente para quienes circulan por el área, incluyendo conductores de vehículos, ciclistas y personas que transitan a pie. Conforme relatan los pobladores, constantemente hay automóviles que caen en la cavidad debido a que resulta imperceptible hasta que ya se está sobre ella, generando múltiples accidentes en el lugar.
Con la intención de advertir a los conductores sobre el peligro, especialmente cuando oscurece y la visibilidad disminuye considerablemente por falta de luminarias, los propios vecinos han colocado un árbol dentro del registro como indicador de riesgo.
Carlos Esparza, residente de la zona, expresó su preocupación ante esta situación:
“Es un peligro, aquí diario caen carros porque no se ve hasta que ya estás encima; ahora de noche, menos”
El origen del problema en trabajos de drenaje
Según María Peña Díaz, vecina de la colonia, la complicación surgió después de que personal de JAPAMA acudió al sector para realizar trabajos de desalojo en una línea de drenaje que estaba obstruida. Si bien estas acciones permitieron resolver temporalmente el inconveniente, posteriormente las bocas de alcantarilla permanecieron abiertas y, de acuerdo con la vecina, los operarios no volvieron para instalar sus respectivas tapas.
Peña Díaz estimó que uno de estos registros lleva aproximadamente seis meses en esta condición de desprotección, mientras que existen otros puntos del sector que tampoco han recibido atención.
El problema se agudiza durante épocas de lluvia, ya que la red de drenaje de la zona padece saturación recurrente que provoca el desbordamiento del agua hacia el interior de varias viviendas.
“Nomás llueve y es un cochinero que se hace; explota por donde sea adentro de las casas”
, relató la vecina.
Además, Peña Díaz advirtió que uno de los registros quedó con residuos en su interior tras los trabajos ejecutados, razón por la cual existe temor de que en el futuro se presente nuevamente un colapso en la red.
Un accidente con bicicleta intensifica la alarma
Hace poco más de un mes, un habitante del sector sufrió un percance cuando la rueda de su bicicleta se atascó en uno de los registros abiertos. Este suceso encendió las alarmas entre los residentes, quienes temen que las consecuencias podrían ser aún más graves, principalmente para menores de edad y personas de avanzada edad que transitan cotidianamente por estas calles.
Peña Díaz indicó que el riesgo no se limita únicamente al cruce de Choix y Tamaulipas, puesto que también hay registros destapados en otros puntos próximos, como el cruce de Tamaulipas y Ahome.
A esta problemática se suma la deficiencia en el alumbrado público de algunas arterias de la colonia. Peña Díaz manifestó que ha reportado una luminaria dañada, y aunque se le informó que la falla estaba relacionada con cuestiones del cableado, hasta el momento la reparación no se ha ejecutado. Esta carencia de iluminación reduce la capacidad de los conductores para detectar oportunamente el registro abierto y aumenta la vulnerabilidad de quienes caminan en el sector durante las noches.
Demanda urgente de soluciones permanentes
Para los residentes de la colonia Adolfo López Mateos, el árbol colocado dentro de la alcantarilla representa apenas una medida temporal y precaria de prevención, pero de ninguna forma soluciona el problema estructural. Tras esperar más de seis meses, los habitantes exigen que se realicen las reparaciones correspondientes, se instalen las tapas adecuadas y se verifique el estado del sistema de iluminación pública.
La inquietud de los vecinos crece ante la posibilidad de que se presente otro incidente con vehículos, ciclistas o peatones cayendo en los brocales destapados. Por ello, insisten en que la municipalidad atienda la situación de forma inmediata, antes de que ocurra un siniestro de mayores magnitudes.






