Los Mochis, Sinaloa.- La problemática del desbordamiento de aguas negras continúa afectando a los residentes de la calle Magnolias, en el fraccionamiento Infonavit Arboledas, específicamente frente al andador Pistilo. A pesar de las intervenciones de personal de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Ahome (Japama), la situación no ha mostrado mejoría significativa durante varios meses consecutivos.
Miguel Valenzuela, uno de los vecinos impactados, informó que las labores de reparación han estado en proceso durante aproximadamente dos meses, sin que se haya logrado solucionar de manera definitiva los problemas que afectan directamente el interior de las viviendas. El agua residual brota principalmente por los registros del drenaje ubicados en los patios traseros de las casas.
De acuerdo con el testimonio del afectado, aunque los equipos de trabajo han acudido al lugar, los avances resultan insuficientes y las molestias continúan presentándose. Incluso después de que los trabajadores informaran que la reparación estaba prácticamente terminada, los problemas persisten en los domicilios.
"Supuestamente arreglan, pero siguen las molestias aquí en los domicilios, tanto en el baño como en el drenaje del patio"
Según explicó Valenzuela, las aguas negras se desbordan cuando se utiliza el sanitario o cuando los vecinos de viviendas en pisos superiores realizan actividades que demandan el uso de agua. Esto se debe a que los registros compartidos también se ven afectados por la falla del sistema.
La situación obliga a los habitantes a realizar limpiezas manuales utilizando cubetas para evitar que el agua residual permanezca en sus patios. Sin embargo, esta labor requiere un esfuerzo considerable, pues se necesitan aproximadamente cinco cubetas para extraer el líquido acumulado, sin garantizar una solución permanente al problema del drenaje.
Trabajos intermitentes que generan incertidumbre
Valenzuela señaló que los trabajos se han desarrollado de manera intermitente. El personal permanece en el sitio durante periodos cortos de dos o tres horas y luego se retira. En algunos casos, la obra ha quedado suspendida durante varios días, incluso hasta una semana completa.
Aunque los trabajadores retornaron recientemente para continuar con las labores, el vecino expresó su inconformidad porque el inconveniente sigue presente. Existe preocupación acerca de que la reparación se declare como concluida sin que el drenaje funcione adecuadamente.
"Pues más que nada es lo que se está pidiendo, exigiendo"
Con esta frase, Valenzuela enfatizó la necesidad imperante de que los trabajos se completen de forma adecuada y definitiva. El residente aclaró que aunque los derrames de aguas negras no se presentaban de esta magnitud antes del presente año, la situación se ha prolongado durante meses y mantiene a las familias expuestas a las molestias derivadas de la acumulación de aguas residuales.
Un desafío adicional para los habitantes
Más allá de los inconvenientes sanitarios y las complicaciones para utilizar el drenaje de forma normal, el problema representa una carga física considerable para quienes deben retirar el agua de sus patios cada vez que ocurre un desbordamiento.
Valenzuela explicó que tanto él como su madre utilizan bastón para desplazarse, lo que dificulta mucho más realizar las labores de limpieza que exige esta contingencia. Por ello, consideró necesario que se tome en consideración la situación de las personas que habitan las viviendas afectadas.
Los vecinos esperan que la paramunicipal concluya de manera adecuada la reparación y garantice una solución verdaderamente efectiva. Aunque las cuadrillas han vuelto al lugar, hasta el momento las afectaciones continúan en los domicilios de la calle Magnolias, generando preocupación sobre si finalmente se resolverá el problema o simplemente se dará por terminado sin resultados concretos.






