Adultos mayores enfrentan largas esperas bajo intenso calor en sucursal de Banco del Bienestar

Conexion
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Culiacán, Sinaloa a 06 de mayo de 2026.- Una realidad cotidiana aqueja a cientos de personas de la tercera edad en la capital sinaloense, quienes se ven obligadas a permanecer en largas colas bajo el implacable sol para realizar gestiones en la sucursal del Banco del Bienestar ubicada en la avenida Álvaro Obregón, en el sector Centro de la ciudad.

Cada día, particularmente en fechas de depósito, se observa una multitud de hombres y mujeres mayores de 65 años formados en la banqueta, equipados con sombrillas improvisadas, gorras y pequeños toldos para protegerse del calor intenso. Algunos, agotados por la espera prolongada, optan por sentarse en las escaleras del inmueble mientras aguardan su turno.

Estos ciudadanos acuden a la institución financiera para efectuar trámites variados relacionados con la pensión universal para personas de la tercera edad, que representa para la mayoría su principal fuente de ingresos económicos. Mientras algunos únicamente requieren retirar el efectivo depositado, otros necesitan realizar gestiones adicionales como actualización de datos personales, aclaraciones sobre sus cuentas o tramitación de tarjetas, lo que ocasiona una mayor congestión en las instalaciones.

La saturación en el servicio es una problemática recurrente que ha sido señalada en múltiples ocasiones por familiares y ciudadanía en general.

“Se requiere mejorar la atención y agilizar los procesos para que personas de edad avanzada no tengan que permanecer por largos periodos de pie”

, consideran quienes han presenciado estas escenas, especialmente considerando que muchos beneficiarios presentan limitaciones en su movilidad o padecen de diversas afecciones de salud.

El programa de pensión para adultos mayores constituye uno de los pilares del sistema de bienestar social del gobierno federal. Sin embargo, la experiencia de los usuarios refleja una brecha significativa entre la intención de la política pública y su implementación operativa en las sucursales bancarias.

A pesar de las dificultades enfrentadas, miles de beneficiarios continúan acudiendo puntualmente a estas instalaciones, demostrando su determinación por acceder al apoyo económico que reciben como derecho a partir de los 65 años de edad. La situación invita a reflexionar sobre la necesidad de optimizar los servicios y las condiciones en que se atiende a esta población vulnerable.

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