Ahome, Sinaloa.- Mientras la actividad sísmica mantiene enfocada la atención en la necesidad de preparación, el municipio enfrenta una amenaza inmediata en forma de vientos que han alcanzado velocidades de hasta 60 kilómetros por hora en diferentes zonas, generando preocupación en la población.
La Coordinación Municipal de Protección Civil despliega un monitoreo continuo ante estos eventos naturales, así como las condiciones climáticas propias del monzón mexicano que ha aportado significativa humedad a la región de Sinaloa, manteniendo latente el riesgo de precipitaciones.
El Teniente Mario Cosme Gallardo, responsable de la Coordinación Municipal de Protección Civil, enfatizó que la aproximación de septiembre exige reforzar los esquemas preventivos, considerando que históricamente este período ha sido escenario de importante sismicidad en diversas regiones mexicanas.
Explicó que es imposible predecir con precisión cuándo o en qué lugar se presentará un sismo de mayor envergadura, por lo cual convocó a los ahomenses a mantenerse actualizados y conocer los protocolos de actuación ante emergencias.
"No se trata de generar pánico en la comunidad, sino de cultivar un verdadero sentido de responsabilidad. Todos tenemos el deber de mantener viva la cultura de prevención frente a cualquier riesgo o situación excepcional"
Los vientos como factor inmediato de riesgo
Paralelamente al seguimiento de la amenaza sísmica, Protección Civil realiza un acompañamiento de los efectos generados por el monzón mexicano. Aunque se han registrado lluvias de baja a media intensidad en los últimos días, Cosme Gallardo subrayó que las ráfagas de viento constituyen el principal elemento de peligro actual.
En distintos sectores ahomenses se han medido velocidades que varían entre 30 y 60 kilómetros por hora, con capacidad de provocar desprendimiento de ramas, daños estructurales e interrupciones en el suministro eléctrico.
Ante potenciales cortes del servicio de energía, Protección Civil coordina acciones con la Comisión Federal de Electricidad para optimizar la atención de líneas dañadas y acelerar la restauración del servicio, aspecto especialmente crítico considerando el rigor de las temperaturas que persisten en la región.
Las labores de respuesta cuentan también con el apoyo de áreas municipales como Servicios Públicos y Obras Públicas, que se ocupan de la evaluación y reparación de daños ocasionados por los eventos meteorológicos.
Cosme Gallardo ratificó que el personal de protección civil se mantendrá disponible ante cualquier contingencia y exhortó a la población a consultar información de fuentes oficiales, implementar medidas preventivas y reportar condiciones que puedan comprometer la seguridad de personas o inmuebles.
La recomendación final es que se mantengan alerta sin caer en estados de alerta innecesaria, pero sin descuidar la precaución ante fenómenos naturales que pueden manifestarse de forma abrupta.






