Vecinos de Romanillo demandan cierre de congeladora por fugas de amoniaco

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Sinaloa.- Residentes de la colonia Romanillo protagonizaron una manifestación para denunciar el problema que enfrentan con una congeladora industrial instalada en la calle Piruleta, entre Enero y bulevar Macario Gaxiola, cuyas fugas de amoniaco se han convertido en una amenaza constante para sus familias.

De acuerdo con los testimoniosi de los afectados, los escapes de gas tóxico ocurren de forma reiterada, prácticamente a diario, aunque con intensidades variables. Hace apenas unos días se registró un episodio particularmente grave durante la madrugada, cuando el olor penetró en las viviendas cercanas, obligando a varias familias a abandonar sus domicilios.

Una de las residentes narró su experiencia durante el último incidente:

“Fue una fuga muy fuerte, eran las 12:00 de la noche cuando salí a trabajar y mi mamá estaba dormida en el cuarto. La tuve que despertar porque ya apestaba mucho; hubiera llegado más tarde y Dios guarde, la encuentro muerta”

La misma vecina criticó duramente la respuesta de las autoridades, señalando que cuando solicitó ayuda le informaron que se estaban realizando trabajos de mantenimiento en la instalación a una hora intempestiva.

“Les hablé a Protección Civil, al 911 y a todos; me dijeron que estaban haciendo unos arreglos ahí arriba. Son las 12:00 de la noche, ¿quién va a estar arriba arreglándole? Vinieron Bomberos y una patrulla, pero primero no nos creen”

Aunque algunas fugas son de menor magnitud, los vecinos explican que el problema persiste:

“Sí, son pequeñas fugas, pequeñas, pequeñas, pero casi todos los días. Yo vivo aquí enseguida donde están todas las máquinas y ahí es la primera casa a la que se me mete el amoniaco”

Secuelas de una intoxicación seria

Una de las habitantes reveló que hace aproximadamente un año sufrió una intoxicación severa durante una fuga de gran intensidad que la obligó a hospitalizarse durante cuatro días. Lamenta no haber recibido seguimiento médico posterior a pesar de la gravedad de lo ocurrido.

“Voy a tener un año el 6 de septiembre de que quedé intoxicada. Estuve encamada cuatro días y no hicieron nada, no me ayudaron para lo médico ni nada. Hasta ahorita no me han checado y todavía he tenido consecuencias”

La vecina asegura que el incidente dejó secuelas en su salud, particularmente problemas pulmonares que continúa resintiendo cada vez que se presenta una fuga, independientemente de su intensidad.

“Aquí hubo una fuga fuerte el año pasado y yo la resentí. Fui con el doctor y se me pasó, pero he tenido consecuencias en los pulmones. Así es que nomás hay fuga y lueguito uno empieza a sentirse mal”

Una instalación rechazada desde el principio

Los habitantes dejaron constancia de que la congeladora lleva aproximadamente tres años en el sitio, pero negaron haber consentido su instalación. De hecho, aseguraron que se organizaron para recolectar firmas en contra de su colocación, sin éxito alguno.

“Nosotros firmamos para que no la pusieran. Anduvimos pidiendo firmas para que no la pusieran, pero de todas maneras la instalaron. No nos hicieron caso y ahora estamos padeciendo el problema”

Ampliación de instalaciones aumenta la preocupación

La inconformidad de los residentes se ha intensificado recientemente debido a trabajos de ampliación que se realizan en la congeladora, lo que ha elevado sus temores respecto a la posibilidad de que continúe operando sin implementar las medidas de seguridad necesarias para proteger a la población cercana.

Cuando la emanación llega a sus casas, los vecinos tienen que salir al exterior, y muchos comienzan a experimentar síntomas como dolores de cabeza, mareos y otros malestares.

“Estábamos cada quien en nuestros quehaceres y de repente sentimos el olor. Tuvimos que salir, porque luego empiezan los efectos: dolor de cabeza, mareo y todo. Están jugando con nosotros, a ellos no les importa nuestra vida ni nuestra salud”

Aunque Protección Civil ha intervenido en algunos casos colocando barreras de contención temporal, los vecinos consideran que estas medidas son insuficientes y no resuelven la problemática de raíz. Uno de los afectados comentó:

“El otro día hubo fuga en la madrugada, vino Protección Civil y puso una barrera para clausurar momentáneamente. En la madrugada estamos dormidos todos; luego hubo otra a media mañana y supimos porque un trabajador nos dio el pitazo”

Exigen reubicación y no negociaciones

Los residentes fueron categóricos al afirmar que no están dispuestos a llegar a compromisos que mantengan la congeladora en la zona habitacional. Su demanda central es el retiro y reubicación de las instalaciones hacia un área que no ponga en riesgo a familias.

“Que se la lleven. Es un cochinero, no queremos arreglos con ellos ni nada; queremos que la reubiquen. Si quieren trabajar aquí, pues que nos paguen, pero bien pagado, porque esa cosa, si llega a haber una fuga grande, no va a ser nada más este pedacito”

Los inconformes sostienen que no son ignorantes respecto a los peligros del amoniaco y cuentan con personas que poseen conocimientos técnicos sobre el manejo de esta sustancia peligrosa.

“No estamos ignorantes, tenemos gente que conoce el punto. Con el problema del GPO ya estamos más informados. No somos ignorantes; yo trabajé en Pemex en la sección exacta y sabemos lo que puede pasar”

Demanda de reunión formal

Para resolver la crisis, los vecinos exigen la realización de una reunión formal que incluya al propietario de la congeladora, autoridades municipales, el presidente municipal, personal de Protección Civil y Bomberos. Además, solicitan que participen representantes de colonias potencialmente afectadas y medios de comunicación.

Dejaron claro que no aceptarán que la reunión se realice únicamente entre autoridades y empresa, ya que consideran imprescindible que los ciudadanos conozcan directamente qué medidas se implementarán para garantizar su seguridad y evitar que una fuga de mayor envergadura termine en una tragedia irreversible.

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