Culiacán, Sinaloa.- La falta de disponibilidad de medicamentos en las farmacias del Instituto Mexicano del Seguro Social continúa generando inconformidad entre los derechohabientes, especialmente en los adultos mayores que deben realizar múltiples traslados en busca de sus tratamientos prescritos.
Manuel, quien tiene 73 años, ha acudido en cuatro ocasiones a la farmacia de la Clínica 36 del IMSS buscando un medicamento que su médico le recetó el 27 de julio. Al no encontrarlo en la institución, se ve obligado a adquirirlo en farmacias privadas con un costo aproximado de 400 pesos, lo que además de representar un gasto adicional, implica desplazamientos que consume su tiempo y energía.
“Ya es mucho andar de arriba para abajo con el calor”
, comentó el paciente con visible cansancio por los trámites que debe realizar.
El medicamento que busca es ezetimiba, un fármaco utilizado para controlar los niveles de colesterol malo y triglicéridos en la sangre, que debe consumir por las noches como parte de su tratamiento regular. Además del desabasto, Manuel expresó preocupación porque su esposa lleva dos años en lista de espera para una intervención quirúrgica de columna vertebral sin que se resuelva su caso.
Otro usuario de la institución, Francisco, quien cuenta con 84 años, también acudió recientemente a la farmacia de la misma clínica para surtir su receta expedida el 31 de julio de 2026. Su prescripción incluía latanoprost para los ojos, bisoprolol fumarato de 2.5 miligramos para regular la frecuencia cardiaca y la presión arterial, además de apixabán, un anticoagulante oral.
Pese al intenso calor, Francisco se presentó en la farmacia acompañado por su esposa, quien debe trasladarlo ya que él no maneja. El personal le indicó que regresara el próximo miércoles para recoger sus medicamentos, noticia que recibió con resignación.
“Se me hace difícil estar acudiendo una y otra vez para ver si ya llegó el surtido a la farmacia, pero no me queda de otra”
, expresó el adulto mayor en tono de conformidad ante la situación.
Un tercer paciente identificado como Francisco N., también usuario de la Clínica 36, reportó que desde hace tres meses no recibe el medicamento antiepiléptico que requiere su esposa. Según indicó, en cada visita le comunican que aún no se autoriza la compra del fármaco, lo que lo ha obligado a adquirirlo por su cuenta en el sector privado, incurriendo en gastos significativos y proporcionando medicamentos alternativos mientras espera la disponibilidad del tratamiento original.
Es importante señalar que aunque algunos derechohabientes que salieron de la clínica reportaron haber recibido un trato adecuado del personal y la entrega completa de sus medicamentos, los casos documentados evidencian una problemática recurrente en el abastecimiento de fármacos que afecta especialmente a la población de adultos mayores.






