Los Mochis, Sinaloa.- La carencia de lugares para estacionar en el corazón comercial de la ciudad se ha convertido en una barrera significativa para el desarrollo de los negocios locales. La insuficiencia de cajones disponibles provoca que muchos clientes potenciales opten por trasladarse a otros sectores con mayores facilidades de acceso vehicular.
De acuerdo con José Vázquez, propietario de un comercio ubicado en el primer cuadro, el desarrollo demográfico de Los Mochis ha generado una demanda de estacionamientos que supera ampliamente la capacidad actual de la infraestructura existente. Esta brecha entre oferta y demanda afecta directamente a quienes llegan diariamente para realizar compras, gestiones administrativas o labores comerciales.
“Sí, es muy posible que eso suceda”
respondió Vázquez al ser consultado sobre la probabilidad de que consumidores migren hacia establecimientos alternativos.
El comerciante recordó que hace aproximadamente diez años, empresarios del sector intentaron promover la construcción de una infraestructura de parqueo que resolviera esta problemática; no obstante, el proyecto no llegó a materializarse por desacuerdos respecto a la gestión del inmueble.
“Nosotros quisimos poner estacionamiento, no quisieron”
expresó con tono de lamento.
El problema trasciende el caso de los automóviles. La proliferación de motocicletas circulando por las calles del primer cuadro ha saturado aún más los espacios de parqueo disponibles en la vía pública, reduciendo las alternativas para todos los usuarios.
Vázquez enfatizó que el comercio del Centro depende fundamentalmente del flujo continuo de compradores y de que existan condiciones óptimas que faciliten su desplazamiento y acceso. Adicionalmente, señaló que algunos estacionamientos que operaban anteriormente en la zona cerraron sus puertas, intensificando la competencia por los cajones que quedan en las calles.
Respecto a la propuesta de implementar parquímetros como mecanismo para ordenar el uso de espacios, Vázquez consideró que esta alternativa también presentaría complicaciones dada la situación actual de la zona.
“Ojalá todo se compusiera, pero está complejo”
concluyó.
La problemática ha modificado patrones de consumo en la población. Laura Chaparro, ama de casa, narró que en temporadas anteriores visitaba asiduamente el Centro para comprar útiles escolares; sin embargo, las dificultades para encontrar donde dejar su vehículo la han impulsado a buscar alternativas, principalmente en centros comerciales de la ciudad.
Chaparro señaló que aunque algunos negocios del Centro mantienen precios competitivos, la disponibilidad de estacionamientos seguros y accesibles representa una ventaja decisiva para muchas familias. Explicó que al dirigirse al Centro debe invertir varios minutos buscando un espacio libre o, en otras ocasiones, se ve obligada a aparcar en lugares lejanos que no siempre ofrecen las garantías de seguridad deseadas.
Ante esta realidad, los comerciantes del primer cuadro han identificado la urgencia de crear nuevas alternativas de parqueo u optimizar el aprovechamiento de los espacios existentes, con el objetivo de mantener la afluencia de clientela y dinamizar la economía comercial de la zona.






