Sinaloa enfrenta crisis en producción de maíz por pérdidas consecutivas

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Sinaloa.- El sector maicero sinaloense enfrenta una situación crítica que amenaza la continuidad de la actividad agrícola en la entidad. Después de tres ciclos consecutivos marcados por pérdidas económicas significativas, los productores alertan que la falta de medidas gubernamentales adecuadas provocará el abandono progresivo de tierras dedicadas a este cultivo.

Marte Vega Román, agricultor y expresidente de Fundación Produce Sinaloa, explicó que la combinación de precios bajos del grano y el aumento de los gastos de producción ha convertido al maíz en una actividad económicamente inviable para los cultivadores de la región.

La rentabilidad desapareció del campo

Según Vega Román, en el contexto actual del mercado los agricultores carecen de razones económicas para continuar con la siembra de maíz. La reducción de superficie cultivada ya es evidente en el territorio sinaloense, manifestó.

“¿Que si vale la pena sembrar maíz en estos momentos? Definitivamente no. Ya que llevamos tres años consecutivos donde los productores corren con pérdidas económicas considerables. La muestra es que ya se vio mucha tierra sin sembrar, y se verá más en los ciclos venideros si esta situación no cambia”

El productor advirtió que si persiste este panorama, la disminución en las siembras se intensificará durante los siguientes períodos agrícolas.

Una contradicción histórica

Vega Román cuestionó una realidad paradójica: México, reconocido como la cuna del maíz a nivel mundial, se encuentra entre los principales importadores de este grano. Consideró esta situación como inaceptable tanto desde una perspectiva histórica como cultural.

“Es algo vergonzante, ya que México es el centro de origen del maíz y es considerado cultivo sagrado por nuestra civilización. Y, aun así, somos el principal país importador a nivel mundial”

El cultivo permanece como componente fundamental en la alimentación nacional, tanto en el consumo directo a través de productos como la tortilla, como en la ganadería e industria transformadora. Por ello, resulta contradictorio que su producción sea económicamente inviable.

Recuperar los mecanismos de protección

El expresidente de Fundación Produce Sinaloa recordó que en períodos previos, cuando los precios internacionales también enfrentaban caídas, el gobierno implementaba programas de respaldo que permitían a los cultivadores recuperar inversiones y mantener sus operaciones activas.

“El maíz es un commodity y su rango de precios bajos actuales ya lo habíamos vivido en otros tiempos, pero teníamos la protección del gobierno que nos garantizaba, mínimo, una recuperación para seguir activos produciendo. Algo que incluso está plasmado en la Ley de Desarrollo Rural Sustentable y que actualmente no se aplica”

Vega Román detalló que la viabilidad de la actividad maicera depende de múltiples factores como el rendimiento por hectárea, los gastos de operación y el costo de arrendamiento de tierras. No obstante, confirmó que la mayoría de los productores actuales reportan resultados negativos en sus ejercicios.

La variabilidad de costos de producción, los rendimientos alcanzados en cada ciclo y la inclusión o no de rentas territoriales generan diferentes escenarios, aunque prácticamente todos derivan en números rojos para los agricultores, comentó.

La intervención estatal como camino obligado

Para Vega Román, la recuperación del sector maicero requiere de condiciones climatológicas favorables complementadas con decisiones políticas que devuelvan la viabilidad económica a la producción regional.

“La única solución, acompañada de un buen temporal, es la voluntad política que nos ayude a revertir esta grave situación”

El mensaje es claro: sin una intervención decidida del gobierno mediante políticas públicas concretas, la crisis seguirá profundizándose en uno de los principales estados productores del país.

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