Productores de trigo del Valle del Carrizo piden descentralizar apoyos federales

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Los Mochis, Sinaloa a 30 de mayo de 2025.- Agricultores triticultores del Valle del Carrizo han elevado una solicitud formal para que los programas de subsidio dirigidos a su cultivo sean administrados de manera regional, abarcando los estados de Sinaloa, Sonora y la región de Mexicali, con el propósito de evitar los atrasos que actualmente alcanzan hasta doce meses en la distribución de recursos.

Baltazar Hernández Encinas, presidente de la Unión de Productores Agrícolas del Valle del Carrizo, explicó que actualmente los productores aguardan la publicación de las normas operativas correspondientes al ciclo 2025-2026, documento que determinará los criterios y condiciones para la asignación de fondos.

"Queremos que se regionalice para que se abra la ventanilla rápido y se pague en un término de dos meses. Es lo que estamos solicitando: que sean rápidos los pagos"

El dirigente gremial enfatizó que esta propuesta responde a una problemática histórica que afecta a los productores del noroeste del país. Argumentó que mientras agricultores de otras regiones como El Bajío y Chihuahua concluyen sus cosechas en agosto y reciben los apoyos entre diciembre y enero, los del noroeste quedan relegados al final de los procesos nacionales, lo que representa pérdidas significativas.

"Todo el tiempo tenemos que esperar a que se cierre todo el país. En El Bajío y en Chihuahua trillan por allá en agosto; por allá abren ventanilla en diciembre o enero, y pierdes un año. Es una injusticia tremenda"

Incertidumbre sobre montos y condiciones

Hernández Encinas señaló que aún no se ha difundido la mecánica operativa del programa, instrumento clave que especificará los montos de pago, límites de toneladas y superficie que serán subsidiados para cada productor.

"Todavía no sale la mecánica operativa. Ahí te dice cuánto van a pagar, hasta cuántas toneladas por productor y hasta cuántas hectáreas. No sale la mecánica"

Mientras se espera esta información crucial, la cosecha permanece resguardada en almacenes, una situación que genera preocupación adicional entre los agricultores que ya entregaron sus productos como garantía de pago.

Crisis financiera en el sector triguero

Para el ciclo actual se proyecta una cosecha de aproximadamente 230 mil toneladas de trigo en Sinaloa, volumen superior a las cerca de 200 mil toneladas del ciclo anterior. No obstante, Hernández Encinas reconoció que los rendimientos continúan siendo insuficientes.

El panorama se complica debido a los bajos precios en el mercado y los elevados costos de producción. El líder agrícola precisó que los gastos de producción rondan los 35 mil pesos por hectárea, mientras que los ingresos promedio resultan insuficientes.

"Estamos sembrando pérdidas. La verdad es que no salimos con los gastos. Los gastos andan como en 35 mil pesos y el promedio de producción es muy bajo"

Esta situación genera alarma sobre el futuro del sector, especialmente considerando que los agricultores dependen del ingreso anual de una única cosecha para sostener a sus familias.

Advertencia sobre posibles movilizaciones

Hernández Encinas advirtió que la falta de rentabilidad combinada con los retrasos en los apoyos federales podría desencadenar movilizaciones y protestas entre los productores.

"Esto puede causar un movimiento social ya, porque la gente está harta de esta situación, de que no se le haga justicia al campo"

Deudas pendientes de años anteriores

A las incertidumbres del ciclo actual se suman adeudos que permanecen sin resolverse desde ciclos agrícolas previos. Hace ocho días, Hernández Encinas expuso el tema ante autoridades federales correspondientes, pero hasta el momento no ha recibido respuesta clara.

El dirigente informó que existen alrededor de 29 productores que aún esperan los apoyos del ciclo 2024-2025, mientras que hay otros 12 que permanecen a la espera de fondos de ciclos aún más antiguos.

Aunque algunas empresas han comenzado a facturar parte de la cosecha actual, los pagos avanzan lentamente y de manera irregular. Esta demora genera costos adicionales para los productores, quienes continúan acumulando intereses sobre deudas ya pendientes.

"Parece que ya se está facturando, pero casi no ha habido pagos. Hay empresas que facturan y cortan los intereses, pero todavía falta mucho que facturar y esos intereses siguen corriendo, y eso el productor lo paga"

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