Los Mochis, Sinaloa a 29 de abril de 2026.- El tomate es mucho más que una verdura de consumo cotidiano en las mesas mexicanas; representa uno de los productos agrícolas más importantes para entender la dinámica económica y comercial de Sinaloa en el contexto nacional.
La relevancia del estado es tal que cuando disminuye su producción o anticipa el cierre de su temporada agrícola, los efectos son inmediatos en toda la cadena de abastecimiento: la oferta se reduce dramáticamente, los mercados mayoristas enfrentan presión considerable, las exportaciones se reactivan con mayor intensidad, y finalmente, los consumidores sienten el impacto directo en los precios que pagan en las tiendas.
Esta situación se está presentando actualmente con el tomate rojo. Durante la última semana, la Central de Abasto de la Ciudad de México registró variaciones de precios nunca antes vistas en este producto hortícola.
Según datos de GCMA Consultorías, las variedades bola y saladette experimentaron incrementos extraordinarios. El tomate bola pasó de 65 a 130 pesos por kilogramo, un aumento del 100 por ciento. Por su parte, la variedad saladette mostró alzas que superaron el 50 por ciento.
Los expertos de la consultoría atribuyen este comportamiento de precios a una oferta
“críticamente limitada”
, provocada por el cierre anticipado del ciclo agrícola en Sinaloa, la reducción de superficie cultivada y el incremento en los volúmenes destinados a exportación, todo lo cual disminuye notablemente la disponibilidad en el mercado interno.
La supremacía de Sinaloa en números
El Panorama Agroalimentario 2025 de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural confirma por qué Sinaloa posee tanto peso en la determinación de precios a nivel nacional.
En 2024, México produjo 3 millones 723 mil 803 toneladas de tomate, de las cuales Sinaloa aportó 800 mil 116 toneladas, consolidándose indiscutiblemente como el principal productor del país. Además, el estado concentró el 21.3 por ciento del valor total de la producción nacional, cifra superior a la de entidades competidoras como San Luis Potosí, Michoacán y Morelos.
Esta liderazgo se debe a los altos niveles de tecnificación que caracterizan la agricultura sinaloense, lo que permite mantener volúmenes significativos incluso ante condiciones climáticas adversas como la sequía. Durante 2024, Sinaloa incrementó su producción un 12 por ciento respecto a 2023.
En el contexto internacional, México ocupa el séptimo lugar mundial como productor de tomate, aportando 1.7 por ciento de la producción global, con un rendimiento promedio de 49 toneladas por hectárea.
Las exportaciones presionan la oferta interna
Un factor determinante en el encarecimiento actual es la fuerte orientación del tomate mexicano hacia los mercados internacionales.
Durante 2024, México exportó 1 millón 870 mil 163 toneladas de tomate, principalmente hacia Estados Unidos, mercado que absorbe prácticamente la totalidad del comercio relevante. El valor económico de estas exportaciones alcanzó los 2 mil 358 millones de dólares, mostrando crecimiento respecto al período anterior.
Estados Unidos permanece como el destino comercial principal, recibiendo 1.86 millones de toneladas. Cuando la producción sinaloense disminuye y simultáneamente aumenta la demanda internacional, la presión sobre el mercado interno se incrementa considerablemente, limitando la disponibilidad de producto para consumidores nacionales.
Los Mochis refleja la crisis de abastecimiento
La realidad nacional ya se manifiesta en los mercados locales. En el Mercado Popular de Los Mochis, los vendedores confirman la escasez del producto.
Ramón Araujo, comerciante de verduras, comenta:
“El tomate sí anda más escaso, anda muy caro”
.
Actualmente, el kilogramo de tomate regular supera los 50 pesos, y en algunos establecimientos alcanza hasta 60 pesos. Los comerciantes advierten que los precios podrían continuar aumentando en los próximos días.
Araujo señala que la cosecha local prácticamente ha terminado, obligando al mercado local a depender de producto proveniente de otras regiones. Esta situación genera mayores costos logísticos y afecta la calidad debido a los tiempos de traslado.
Un regulador nacional de precios
El caso del tomate demuestra de manera contundente cómo Sinaloa actúa como regulador de precios hortícolas a nivel nacional. Cuando el estado produce en volúmenes significativos, estabiliza el mercado. Cuando sale de temporada, toda la nación resiente las consecuencias inmediatas en forma de escasez y aumentos de precio que afectan directamente el presupuesto de los consumidores mexicanos.






