Ahome, Sinaloa a 15 de abril de 2026.- La industria pesquera del norte sinaloense muestra signos de recuperación gracias al incremento de las temperaturas, fenómeno que ha favorecido la presencia de diversas especies en aguas profundas. Así lo confirmó Alfonso Chaparro Bojórquez, titular de la Federación de Cooperativas Pesqueras Siglo XXI, quien detalló los alcances de las capturas actuales en términos de volumen y comercialización.
En cuanto a la jaiba, Chaparro Bojórquez la describió como una especie que genera importantes beneficios económicos durante su temporada. Actualmente, los pescadores obtienen principalmente jaiba azul de tamaño menor, con rendimientos que alcanzan hasta 100 kilos por embarcación. En contraste, la jaiba café, de mayor dimensión y valor en el mercado, registra capturas entre 25 y 50 kilos por unidad pesquera.
Respecto a los precios de comercialización, la jaiba se negocia entre 45 y 50 pesos por kilo en su presentación común. Sin embargo, los ejemplares de mayor tamaño, superiores a 400 gramos, pueden alcanzar entre 60 y 65 pesos por kilogramo, especialmente cuando se someten a procesos adicionales de acondicionamiento para su distribución en mercados nacionales.
El tiburón cazón también representa una captura significativa, con volúmenes que llegan a 200 kilos por embarcación, aunque sus precios son relativamente modestos, oscilando entre 25 y 30 pesos por kilo. Por su parte, el huachinango mantiene una demanda considerable en el mercado, con capturas que varían entre 100 y 200 kilos y precios que rondan los 110 a 130 pesos por kilogramo, siendo distribuido tanto localmente como en territorios nacionales.
Vigilancia y protección de recursos
A escasas semanas del inicio de las vedas programadas para el 1 de mayo, que incluirán especies como jaiba, tiburón, mantarraya y camarón, el líder del sector pesquero subrayó la relevancia de intensificar labores de inspección para combatir la pesca clandestina y salvaguardar los ciclos reproductivos de las especies.
Chaparro Bojórquez informó que recientemente se estableció el Comité Municipal de Inspección y Vigilancia en Ahome, instancia que trabaja en coordinación con organismos oficiales, incluyendo operativos constantes en zonas como Topolobampo, donde la Marina ha aportado apoyo significativo para mantener vigilancia efectiva.
No obstante, reconoció que existen limitaciones en cuanto a recursos humanos y presupuestarios, por lo que extendió un llamado no únicamente a las autoridades, sino también a los propios pescadores, para contribuir en la protección de los recursos marinos.
“Es un momento crítico, porque es cuando las especies están en proceso de reproducción. Si no se cuidan, se pone en riesgo la disponibilidad futura”
Actualmente, solo aproximadamente el 30 por ciento de las embarcaciones del municipio de Ahome permanece activo, lo que representa entre 800 y 900 unidades. El resto de los pescadores ha optado por migrar temporalmente hacia otras actividades económicas o incluso laborar fuera del país, ante las dificultades que enfrenta el sector.
A pesar de este panorama, existe optimismo respecto a que el cumplimiento de las vedas y una vigilancia adecuada permitan garantizar un buen desempeño en las capturas durante los próximos meses.






